<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.elheraldo.com.ar/feed-etiqueta/brodsky</id>
    <link href="https://www.elheraldo.com.ar/feed-etiqueta/brodsky" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>El Heraldo</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2023-06-11T13:50:41+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            EN BUSCA DE UN SUEÑO
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elheraldo.com.ar/noticias/opinion/en-busca-de-un-sueno" type="text/html" title="EN BUSCA DE UN SUEÑO" />
        <id>https://www.elheraldo.com.ar/noticias/opinion/en-busca-de-un-sueno</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Heraldo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elheraldo.com.ar/noticias/opinion/en-busca-de-un-sueno">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/TqE8e-vasgytTq9MAswigRv9D8M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/noticias/2023/06/11_brodsky1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La modernidad inventó la adolescencia y con ella un momento de la vida en el que “elegir” una “vocación”. </p><p>Eso significa que, al final de ese período de “tormenta y agitación”, el adolescente debe “descubrir” el “llamado del destino” (vocación significa, etimológicamente “acción de llamar”). </p><p>Tantas comillas descubren que la detección de ésta voz que revelaría el ser predestinado, es un mito, que se expresaría en el hallazgo de un “qué hacer” para definir un “quién ser”. Como sea, aproximadamente a los 17 años, con la culminación de los estudios secundarios, a los adolescentes se les presenta el dilema (que tienen que transformar en problema),de “descubrir” su identidad vocacional. </p><p>Este concepto que equipara la identidad a un destino predeterminado, supone que las personas “nacen” para ser médicos, abogados o ingenieros. Sin embargo hace tiempo sabemos que la elección de una identidad vocacional o profesional, constituye una construcción que atraviesa la vida de los individuos y cuyas motivaciones, conscientes e inconscientes lo trascienden. Comienzan como mínimo, con las expectativas, los deseos y sueños que los padres proyectan sobre los hijos, incluso antes de su concepción. “María será la exitosa bailarina que no pude ser” fantasea, en medio de ensoñaciones una mamá, o “José el gran futbolista que debería haber sido” anhela, en la tierna espera, su papá. </p><p>Son deseos necesarios, constitutivos, que el futuro niño deberá saber eludir como mandatos. Para construir su propio deseo, para no vivir a través de los sueños de Otros. Y así, en su elección de vida, pesarán múltiples motivaciones, como su ubicación social, sus experiencias que, desde la infancia, en el tránsito de las trayectorias escolares y las vivencias sociales, van perfilando un universo de gustos e intereses que la orientarán. En un período en el que aun la identidad no está definida, en el que los “síntomas normales” de la adolescencia están en plena vigencia, en el que está lejos de conocerse y mucho menos de reconocer el mundo que lo rodea, en ese contexto, los adolescentes son intimados a decidir, en el mejor de los casos, qué hacer, estudiar o trabajar. Digo en el mejor de los casos porque, penosamente, nuestra sociedad deja afuera de esa posibilidad, a una enorme cantidad de jóvenes, marginalizados, que cierta jerga sociológica ha definido como Ni-Ni (porque no han tenido acceso ni posibilidades, por sus condiciones de carencia económica a elaborar un proyecto de vida a través de la elección de un trabajo, un oficio o una carrera). Es una de las grandes injusticias y, además, uno de los enormes riesgos en esta etapa de la vida. Un adolescente imposibilitado de construir un proyecto para su existencia, es empujado por la sociedad, potencialmente, al delito, las drogas, la depresión o el suicidio. En ese sentido, acompañar a los jóvenes en éste proceso de búsqueda de una identidad profesional, es decir, brindarles una orientación vocacional, se constituye en un fundamental factor en la protección de su salud mental. Ayudarlo a conocerse, a explorar sus intereses, y también, a conocer las ofertas educativas, existentes y posibles. </p><p>Es que se da la paradoja que, la elección, debe realizarse en un momento de confusión personal y desconocimiento del universo de posibilidades a elegir. Es como verse obligado a escoger un plato, sin conocer el menú. Eso implica que para poder tomar decisiones es imprescindible conocer las opciones existentes. No se puede elegir sin saber. Es en ese contexto que deseo contar una interesante experiencia que estamos llevando a cabo, desde el año 2022, en conjunto con la Escuela “Francisco Ramírez” de los charrúas, que posee un enorme compromiso con el proceso educativo y vital de sus alumnos. . Se trata de la visita, en varias etapas, a las instituciones educativas de la ciudad de Concordia. En esa práctica, hemos recorrido esta semana, cuatro casas de estudio que han abierto, generosamente sus puertas, para que los chicos logren interiorizarse de sus propuestas. En primer lugar asistimos al I.S.E.E.F (Instituto superior de especialidades en Educación Física), donde a través del juego, las explicaciones y los recorridos, contagiaron su amor por esa actividad tan noble y hermosa. Con prodigalidad su Rector, Mario Legarreta, Profes y alumnos de distintos niveles, respondieron las dudas y preguntas de los adolescentes, en una jornada plena de diversión y aprendizaje. La segunda institución visitada fue la “Escuela técnica 3, centro de formación profesional”, también conocida como “Escuela de oficios”. Allí descubrieron, los estudiantes, un mundo fascinante, donde aprendizaje, ciencia, arte y oficios, se combinan con una armonía que une, lo útil y lo estético. Guiados con generosidad por su Director, Martín Piriz, los chicos descubrieron los diferentes oficios que pueden forjar posibilidades laborales a futuro. Profesores de carpintería, mecánica del automotor, electricidad, albañilería, soldadores, torneros, tapiceros, modistas y confeccionistas de ropa, entre otros, fueron trasladando su pasión a los gurises. Luego pudieron indagar en las carreras que se estudian en la U.A.D.E.R sede Concordia, como acompañamiento terapéutico, psicogerontología y Música, a través de las claras explicaciones del Director Esteban Taubas. La última visita, antes de la despedida, correspondió al I.P.C (Instituto de profesorado Concordia), que a través de Brisa Leonardelli, ofreció una amplia mirada de las ofertas educativas de la institución: Profesorados de Psicología, Filosofía, Biología, Tecnicatura en Comunicación, entre otras, fueron absorbidos por los estudiantes, que culminaron la jornada con un cúmulo de conocimientos que los ayudarán en la difícil tarea de elaborar un proyecto profesional, es decir, un proyecto de vida. Esta propuesta es ideada por la Escuela Francisco Ramírez de “Los Charrúas”, representados fundamentalmente por su Asesora pedagógica, Jésica Wallingre, conjuntamente con el “Programa Municipal de Prevención del suicidio” que coordino en esa hermosa localidad. Obviamente que es el producto de muchas voluntades y esfuerzos, de directivos y profes que en este año y ocho meses que tiene el Programa de salud mental, han mostrado un enorme compromiso, no solo con la educación, sino también, con el acompañamiento en la vida emocional de sus adolescentes. </p><p>Quiero agradecerles a ellos y a las instituciones que nos recibieron, por hacerme parte de esta enriquecedora experiencia, que me pareció importante compartir, en ésta columna, con los lectores.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/TqE8e-vasgytTq9MAswigRv9D8M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/noticias/2023/06/11_brodsky1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>“Lento, pero viene, el futuro, despacio, se acerca pero viene” (Mario Benedetti)]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2023-06-11T13:50:41+00:00</updated>
                <published>2023-06-11T13:50:41+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Palabras para vivir
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elheraldo.com.ar/noticias/interes-general/palabras-para-vivir" type="text/html" title="Palabras para vivir" />
        <id>https://www.elheraldo.com.ar/noticias/interes-general/palabras-para-vivir</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Heraldo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elheraldo.com.ar/noticias/interes-general/palabras-para-vivir">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://elheraldocdn.eleco.com.ar/elheraldo-static/images/logo.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>�SPalabras para vivir: creatividad y salud mental⬝ (Editorial �SPanza Verde), es un libro que escribí en 2019. Tomé prestada la expresión de Tabita Peralta Lugones. Ella las necesitó para procesar una historia traumática. Su bisabuelo, el poeta Leopoldo Lugones, se quitó la vida. Lo propio hicieron su abuelo, Polo (el siniestro inventor de la picana eléctrica), su hermano Alejandro y de algún modo, su madre Pirí, secuestrada y desaparecida por la Dictadura. </p><p>Cuatro generaciones de suicidas, una historia de silencios y sufrimientos, el terror a la transmisión generacional del suicidio. �SNecesité palabras para vivir⬝ decía Tabita en una entrevista, en la que contaba las motivaciones profundas de la escritura de sus dos libros autobiográficos �SSecretos de familia⬝ y �SLos cuervos de la memoria⬝, a través de los que intentó reconstruir, historizar esos acontecimientos traumatizantes,  sin nombre. Ese empuje incomprensible de la pulsión de muerte.</p><p>Algo similar, en otro orden, le sucedió a Goethe. El escritor sufrió, contemporáneamente, un desengaño amoroso y el suicidio de un amigo. Poco después de desarrollar una depresión, desencadenada por tales sucesos, escribió una obra maravillosa: �SLas penas del joven Werther⬝. La novela describe el desasosiego en el que se va hundiendo el personaje, por un amor no correspondido, al punto que culmina su vida  con un fatal  desenlace. Eduardo Bauzá, en su libro �SMiradas sobre el suicidio⬝, arriesga, incluso, que Goethe sacrificó el personaje para salvarse. En todo caso es evidente que la creación literaria, como transformación del dolor, a través de su inscripción simbólica en una novela, tradujo una necesidad imperiosa, también vital, de proyectar sus conflictos en la trama de sus personajes. Una urgencia. Un  impulso que �como un chorro de sangre, imposible de detener- es la poesía, según la notable definición de Sylvia Plath. 
</p><p>Otra experiencia en la que poner palabras a las desdichas, a través de la poesía tiene efectos de elaboración psíquica, de transformación personal de experiencias traumáticas, la constituye la historia de César Gonzales. Nacido en la Villa �SCarlos Gardel⬝,  transitó en la cárcel, mágicamente, un itinerario de �Spibe chorro⬝ a poeta. Manejaba un escaso vocabulario y su universo se reducía a las drogas y el delito, hasta que un mago, que fue a dar un taller al penal, lo acercó a los libros. En una experiencia transformadora, subjetivante fue desarrollando su talento literario. Culminó, con una posición política asumida, que expresó en la frase �Ses más peligroso un pibe que piensa que un pibe que roba⬝. En lugar de un alias carcelario se inventó un seudónimo, Camilo Blajakis, con el que firmó su primer libro de poesías, desgarrador, extraordinario. Hoy es, además, Director de cine.
</p><p>En el caso de Elena Moncada, la escritura formó parte de un proceso que concluyó en una fuerte militancia por el abolicionismo de la prostitución, su antigua actividad, trabajo interno y social, de concientización, del carácter esclavizador que sufren muchas mujeres, enterradas por el sistema. 
</p><p>Por último, �SPalabras para vivir⬝, el trabajo con el que intento justipreciar los efectos terapéuticos y subjetivos de la creación literaria, se  acompaña de  la historia de Srheber, un funcionario judicial alemán cuya autobiografía, en la que desarrolló las  ideas desatinadas de su mundo delirante, formó parte de la compensación de su psicosis. Quedó allí claro que el delirio, en este caso escrito y compartido, es parte de la curación, como decía Freud, y no de la enfermedad. 
</p><p>Estas historias tan impresionantes dan cuenta del valor de la expresión simbólica, literaria, en general del arte, como lo refiere la cita de Artaud, en los procesos de transformación del sufrimiento humano en obra creativa, aquella mutación que  lo vuelve soportable, y por lo tanto digerible y terapéutico. Tal vez no se trate, en otras experiencias,  de otra cosa que de dar palabras al dolor, porque, �Sel dolor que no se dice, gime en el corazón hasta que lo rompe⬝ (Macbeth Shakespeare). 
</p><p>Hoy, como emergentes de época, asistimos a una serie de fenómenos, que, sobre todo en la adolescencia, manifiestan esta lógica. Esta tendencia a descargar, a través del cuerpo y del acto, sin la intervención del lenguaje, las tensiones dolorosas. �Sformaciones a-simbólicas⬝ las denomina Beatriz Janín (�SMarcas en el cuerpo, en niños y adolescentes⬝ editorial Noveduc). Y las pone en serie: autolesiones, enfermedades psicosomáticas, consumos problemáticas, depresiones, suicidios. En lugar de poder dar sentido a las experiencias del sufrimiento, a través de la comunicación a otro, es el cuerpo con una gastritis, una caída del cabello etc. el que habla. Es el acto autodestructivo el que traduce un malestar mudo, indigerible. Es la adicción a las drogas el que intenta aplacarlo. En éste último caso hasta la etimología (a-sin, dicción- decir) remite  a esa modalidad del silencio frente a las tensiones traumatizantes. El mismo Freud definía las adicciones como la búsqueda  de �Scancelación tóxica del dolor⬝. En todo caso son intentos fallidos de suprimir el dolor, a través de actos que finalmente, representan perturbados y perturbadores pedidos de ayuda. Es que en muchas ocasiones, no hay Otro, sobre todo adulto, que los aloje, que pueda sostener, hacerse cargo de ese sufrimiento y ayudar a construir sentidos que les permita procesarlos. El joven se queda solo con sus angustias, se aísla y compromete así su salud mental. 
</p><p>En  función de estos fundamentos, desde �SLazos en red⬝, la red de voluntarios para la prevención del suicidio de la ciudad de Concordia, hemos creado un espacio denominado �STaller de expresión para adolescentes⬝. No es una psicoterapia, ni una terapia de grupo,  sino un dispositivo en el que los chicos pueden crear, desde los diversos géneros, sentidos que les permita tramitar psíquicamente, situaciones de dificultad. Esta coordinado   por Verónica Bordagaray, Cecilia Gómez, Andrea Baquela y supervisado por  quien escribe esta nota. Estas personas hacen una extraordinaria labor acompañando a los adolescentes a expresarse, conteniéndolos.  A quien le interese participar puede consultar, por mensaje de texto o audio de whatsapp al 3454-038837.
</p><p></p><p>
</p><p>
</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://elheraldocdn.eleco.com.ar/elheraldo-static/images/logo.png" class="type:primaryImage" /></figure>�SNo hay nadie que jamás haya escrito o pintado, esculpido y modelado, construido, inventado, a no ser para salir del infierno⬝]]>
                </summary>
                                <category term="interes-general" label="Interés General" />
                <updated>2023-05-20T02:03:00+00:00</updated>
                <published>2023-05-20T02:03:00+00:00</published>
    </entry>
    </feed>