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    <title>El Heraldo</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-10-31T09:15:03+00:00</updated>
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            POR LOS TECHOS
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nklX9oY4a5fsPQtEfxIU36OXqho=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/brodsky_magazine_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>A celebrar que la Escuela, frente a esa obra, no se debería llover más, algo que nunca debiera haber sucedido, pero sucede, pero que-convengamos- no es una obra para una gran celebración, aún en tiempos de campaña electoral, se impone un poco de decoro. Recuerdo la escuela donde terminé la primaria, la hermosa escuela de la placita, la 55, las asambleas de padres y docentes porque cada vez que se llovía se inundaba y los cables eléctricos eran un peligro para la vida de los chicos y los docentes, cuando la escuela agujereada era un festival de baldes que recogían las lluvias que hacían a esos niños injustamente menos iguales que el resto, es decir, conculcaban el derecho igualitario a la educación pública que consagra nuestra constitución.</p><p>Ahora paso por la Escuela y veo que hay carteles que indican que comenzaron las obras para su reparación, ojalá, pero ¿era necesario que los tiempos de la obra respondan a las necesidades electorales y no a las necesidades de la educación de los niños, era necesario extender la angustia de los padres, de las familias, de los docentes tanto tiempo?</p><p>Estaban la comitiva con las cámaras fotográficas listas &nbsp;para consagrar el momento en el que se certificaría &nbsp;el arreglo del techo, lo que significaba que ahora sí, los escasos dineros van a las obras, según la afirmación orgullosa del Gobernador, justo cuando unos docentes -que parece que estaban en una jornada institucional- advirtieron que la comitiva oficial estaba fotografiándose con los techos recién arreglados.&nbsp;Entonces salieron a paso firme y encararon la comitiva, los increparon con respeto, pero con firmeza, con dignidad y con valentía, tratando de abrirse paso entre la seguridad utilizada para evitar que cualquier vecino plantee una inquietud a las autoridades, los siguieron reclamando salarios dignos, expresando lo que ya todos saben, lo saben los docentes, los padres, los vecinos, los funcionarios, la seguridad que impide que los vecinos lleguen a las autoridades, los fotógrafos, el Gobernador y el Intendente incluso, digamos todos, los que saben que, a pesar de las puestas en escenas la situación de la educación en la provincia de Entre Ríos es dramática, al igual que la salud, que los docentes no llegan a fin de mes, que deben endeudarse para poder comer, que esa circunstancia afecta su salud física y mental, que deben buscar otros trabajos y ni así llegan, que no reciben una atención digna de su salud porque la obra social funciona pésimamente, porque los hospitales están colapsados, que la reforma jubilatoria los condenó a la pérdida de derechos a un digno descanso, y entonces les pareció demasiado que toda la comitiva venga como si eso no sucediera, sólo porque estamos en tiempos electorales, a fotografiar un techo que parece que arreglaron. Entonces los docentes los siguieron y les dijeron aquello que surge de la indignación, de la decencia, de la dignidad, frente a tal falta de decoro, le dijeron lo único que podían decirle en esas circunstancias, docentes sin miedo, les dijeron que se vayan, les dijeron aquello que hay que decir en estas circunstancias, sobre todo a aquellos que se niegan al diálogo, a las paritarias, a los intercambios, a enfrentar los problemas con aquellos a quienes perjudican con sus decisiones políticas, les dijeron, dados esos impedimentos, le dijeron ¡fuera!. &nbsp;Y así se fueron, no por los techos que tal vez hubiera sido una posibilidad dado los arreglos, sino en autos y camionetas cuyo valor tal vez sea equivalente-no soy economista &nbsp;pero es probable &nbsp;no me equivoque- a todos los techos averiados de las escuelas para que los chicos al menos puedan estar bien alojados y ejercer su derecho a la educación para lo cual también es necesario docentes bien pagos, &nbsp;como lo prometió el gobernador de la provincia en la anterior campaña. &nbsp;</p><p>En el momento que esto sucedía yo estaba &nbsp;acompañando la emocionante Escuela itinerante que se desarrollaba en la Plaza 25 de mayo. Es una actividad que &nbsp;realiza AGMER en toda la provincia para visibilizar precisamente el deterioro de las condiciones de trabajo de los docentes y reivindicar el derecho a la educación pública. Yo estaba allí porque generosamente me invitaron a dar una charla sobre salud mental, aspecto que gravita particularmente sobre los docentes como resultado de las políticas de ajuste y arrasamiento de sus salarios, cuando llegaban noticias desde la Yoya. Los trabajadores y el gremio desconocían la presencia del Gobernador y su comitiva para fotografiar el techo que parecen haber arreglado en dicha escuela. El contraste entre una escena montada para exhibir una realidad imaginaria y la más cruda realidad que sufren los trabajadores, es impúdico, disociado, impostado, penoso, indignante.Es hora que puedan reunirse con los docentes, con las comunidades educativas para dar cuenta de sus actos de gobierno y sus consecuencias, con las reales, con las que sufren, ya no con aquellas que forman parte de un triste montaje.</p><p>- Adherimos con profundo pesar al dolor de la comunidad docente y de la sociedad en general por el fallecimiento de Nancy Godoy, docente rural de Corrientes. Acompañamos a sus familiares, colegas y seres queridos en este difícil momento, y nos hacemos eco del reclamo de justicia ante una muerte que, según advirtió la CTERA, vuelve a poner en evidencia las condiciones de precarización laboral que atraviesan a la docencia. -</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nklX9oY4a5fsPQtEfxIU36OXqho=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/brodsky_magazine_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El miércoles pasado el Gobernador de la provincia de Entre Ríos, el intendente de la ciudad de Concordia, una singular comitiva que incluye personal de seguridad especializado en cerrar el paso a los vecinos al diálogo con sus representantes, que ignoro cuánto costará el despliegue al erario público, concurrió a la escuela “Gerardo Yoya” de la ciudad de Concordia a fotografiarse con los techos del establecimiento que parece que arreglaron.]]>
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                                <updated>2026-10-31T09:15:03+00:00</updated>
                <published>2026-10-31T09:15:00+00:00</published>
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            Lucas, Cristian y los carros
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HDPxnz4PVL2wKoRM_-aghw4ur-I=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/brodsky_magazine.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Los carros destruyen, son desclasados y como mastines de presa pueden atacar con sus colmillos afilados a sus abuelos, a sus mujeres, a las personas con discapacidad, a su familia, que desconocen, como Perros de Pavlov bien entrenados para el Mal. &nbsp;Con violencia en nombre de un Poder que los hambrea, que los hace dormir afuera, en los jardines helados de sus mansiones. Los manifestantes, no importa si son viejos, curas, discapacitados, docentes o médicos, vuelan como hojas desprendidas por vientos huracanados bajo los chorros crueles. Salvo Lucas, Salvo Cristian que se plantan, que se doblan pero no se rompen, que resisten agachados pero firmes, plantando bandera, enormes, victoriosos, heroicos. A diferencia de los carros, Lucas y Cristian son libres como los pájaros, son lucidos, hermosos. Llenos de &nbsp;amor e inteligencia tienen el buche, orgullo, dignidad, solidaridad, &nbsp;conciencia, en esas alas que se despliegan tácticamente en la dirección del odio huracanado para no ser arrastrados, usando a su favor la fuerza &nbsp;que los oprime, &nbsp;que vuelan con una libertad insoportable para los carros y sus fanáticos, homofóbicos, libres de polleras y artesanales &nbsp;máscaras antigás, unidos por un amor sin fronteras, libres por el humor, más ácido que las granadas, mas genial, insospechado humor, imposible humor para los cascos huecos, festejan con ironía cuando dicen ser &nbsp;catadores de gases todos los miércoles, cuando acompañan, con una valentía increíble, con un coraje inigualable, la marcha de los jubilados, en primera línea, desafiando los gases y los palos, desafiando el miedo, están allí con la risa y la militancia, con las convicciones indoblegables, con ese rasgo maravilloso de soltura, de fluidez, de vitalidad que es el humor, ya saben, dicen cuando cambian de proveedores de gases, porque los catan a esta altura, &nbsp;como precio a su determinación emancipadora , porque esa alegría, esa conciencia, es revolucionaria, esa capacidad de reír, de resistir plasmada en una de las fotografías más bellas del siglo y de los siglos, agachado Lucas, pura belleza, &nbsp;pero firme, mantiene su integridad frente al &nbsp;agua desbocada, desbordada, como una estatua, &nbsp;con la bandera, Lucas se mantiene , erguido, de polleras y en cuclillas, sin caer bajo los chorros hidrantes, los chorros del odio, de la codicia, de la corrupción, de esos carros que &nbsp;creen en la obediencia debida ciega, que creen pertenecer a ese &nbsp;orden que los deja afuera. Los carros, cobardes creen que no le llegará la justicia. Lucas y Cristian creen en la lucha, en la justicia social, en la conquista y la re conquista de derechos, por eso acompañan jubilados, discapacitados, estudiantes, trabajadores, el pueblo, esa categoría que quieren desaparecer pero está, nítida bajo la lluvia impotente de los carros, el pueblo, la Patria, palabras que pretenden borrar con el agua envenenada, que pretenden vender al mejor postor, vilipendiar, pero ahí está Lucas, ahí está Cristian, poniendo conmovedoramente el cuerpo y el alma por la Patria, por la Universidad, por los Jubilados, por las personas con discapacidad y sus familias, por los trabajadores y los desocupados, por los presos políticos, por la bandera argentina, por la bandera nacional y popular, por todos nosotros, heroicos, valientes, como las Madres, luchando, sin rendirse, frente a los pobres carros, los pobres gases, que solo dan miedo, ahí están Lucas y Cristian, polleras y banderas, palomas y flores, de la Patria, del pueblo.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HDPxnz4PVL2wKoRM_-aghw4ur-I=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/brodsky_magazine.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Los carros avanzan ciegos, tirando chorros de odio, ácida lluvia de resentimiento. Los carros no sienten, son como robots sin alma, blindados de cualquier emoción, solo sofocan el deseo, el entusiasmo los sueños, porque no saben desear ni amar. No piensan, no tienen conciencia de clase, no saben de lealtades ni de hermanos.]]>
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                                <updated>2026-10-24T09:15:03+00:00</updated>
                <published>2026-10-24T09:15:00+00:00</published>
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            La universidad pública: Barbarie en Argentina
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/g_AzAKToXiqz_DZgzz89crQj1dA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Es que autoritarismo y pensamiento, &nbsp;tiranía y libertad se oponen directamente y la Universidad argentina, libre, gratuita y de calidad está atada, inexorablemente, &nbsp;al destino de la Patria. Escribo estas líneas el jueves por la mañana que se publican hoy sábado, &nbsp;cuando ya habrá sido la quinta marcha universitaria, para obtener para el país- como dijo Deodoro Roca en el manifiesto liminar de la reforma universitaria de 1918- una vergüenza menos y una libertad más. Porque da pudor e indignación que la motivación de la manifestación sea el incumplimiento del Presidente de la Nación de la ley de presupuesto universitario, sancionado por el Congreso hace demasiados meses y ratificada por la Corte suprema de la nación. El Poder ejecutivo, el Presidente de la República incumple con la Ley, caprichosamente, consagra la impunidad en la Argentina, desafía la división de poderes, deja en jaque la República y pareciera que no sucediera nada, salvo la marcha, ese espíritu de lucha por el saber, el conocimiento y la libertad que emprende la comunidad educativa y la sociedad en general que acompaña transversalmente la protesta. Es grave que el Presidente no cumpla con la ley, ¿de qué modo, en un estado democrático puede obligarse con justicia el acatamiento de las leyes a cualquier ciudadano si no lo hace quien debiera ser ejemplo? Los aliados al gobierno nacional, en nuestro caso los gobiernos provincial y municipal hacen mutis por el foro. Tampoco es gratuita una política que finja que las cosas no suceden, las cosas graves como estas, no todo puede ser &nbsp;reducido por la virtualidad, porque están las calles, están los estudiantes, los docentes y la comunidad en general que por quinta vez se expresará, de carne y hueso por la existencia de la columna vertebral de un país que es la universidad, para tener un rumbo, para no estar a la deriva de la degradación total. Es larga y heroica, difícil y llena de adversidades esta historia. Recién en 1918 pudo abrirse a las clases medias con aspiraciones de ascenso social la universidad, hasta entonces aristocrática, elitista y cerrada. Las mujeres eran excluidas y lo consta el examen con el que Cecilia Grierson se recibió de médica en la década del 80, cuando el Profesor que tomó su examen se sintió obligado a escribir que había examinado a un ser inferior. En 1918 la reforma universitaria consagra el co-gobierno, la libertad de cátedra y la autonomía universitaria, que quedan suspendidas obviamente con el primer golpe de estado de José Félix Uriburu, Von pepe. Con Perón, en 1948 se establece la gratuidad de los estudios universitarios y los hijos de los obreros pueden estudiar con igual derecho que cualquiera. La etapa más frondosa, tal vez de la Universidad argentina, se da con el Gobierno del Dr. Arturo Ilia, que redoble el presupuesto, fabrica medicamentos, intercambia con todas las universidades del mundo, crea un canal de tv. Universitario, educativo y la primera computadora, clementina. Lamentablemente el sueño dura poco y es interrumpido por la brutalidad del gobierno golpista de Onganía que produce uno de los hechos más ignominioso de la historia, conocido como la “Noche de los bastones largos”, en la que la Policía Federal ingresa ilegalmente a las facultades para golpear, literalmente, en la cabeza, a estudiantes y docentes que se habían levantado en protesta. Así titula, como lo hice yo en estas notas, el New York Times al referirse al episodio: “Barbarie en Argentina”, no otra cosa había sucedido. Ese hecho suscitó la fuga de cerebros, por la que la mayoría de los científicos argentinos emigraron a Estados Unidos, muchos de ellos para trabajar en la NASA, cuando aquí habían sido perseguidos por comunistas, en el contexto de la guerra fría. A brutos no les ganó nadie el gobierno de Onganía, o tal vez sí, se trata de una difícil competencia. En el 73 floreció nuevamente la universidad popular que también se marchitó muy pronto cuando en el 76 el gobierno genocida que reivindica el actual, produce un ataque a la cultura más destructivo que todos los anteriores juntos. Persigue, tortura, secuestra y desaparece a miles de estudiantes, censura el pensamiento, cierra universidades y quema libros, un millón de libros del centro editor de América latina. La democracia recupera, con Alfonsín el espíritu universitario, saca el examen de ingreso y pone el CBC. Los 90 son una regresión en la vida universitaria que vuelve a tomar impulso nuevamente a partir de 2003, pero como queda dicho, no hay gobierno autoritario que no la ataque, Macri volvió a denigrar la universidad diciendo que quienes estudiaban en la pública habían tenido el infortunio de caer en la misma.&nbsp;Ahora otra vez, un gobierno autoritario que como tantos en la historia argentina habla en nombre de la libertad, pone en jaque a la universidad pública, gratuita y de calidad. No podrá, causará daño, por supuesto pero la energía de vida, el deseo, la voluntad y la lucha volverán a levantar nuestra universidad, aquella que necesitamos más que nunca, para ofrecerles futuro y proyectos a los chicos, para que la vida, en un momento en el que la desesperación y la frustración envuelve a tantos gurises, vuelva a ganar, vuelva a cobrar sentido, y para ello, la universidad es un espacio imprescindible, es, sin lugar a dudas, la Patria misma.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/g_AzAKToXiqz_DZgzz89crQj1dA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure>No ha habido gobiernos autoritarios o directamente dictatoriales que no hayan perseguido, atacado y destruido la Universidad Argentina.]]>
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                                <updated>2026-10-17T09:15:04+00:00</updated>
                <published>2026-10-17T09:15:00+00:00</published>
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            Al gran pueblo argentino salud (Mental)
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/aqRoiv9Gw9SyZT2fjFraAyo_XlM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/nota_salud_mental.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>La ley de salud mental, tan trascendental como vapuleada por las derechas (Macri y Milei la han querido derogar) reconoce a la salud mental como “un proceso determinado por componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona” (artículo 3 de la ley 26.657). Es claro entonces que nuestra salud mental está multideterminada. Es decir que no depende de causas puramente biológicas, del buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso por ejemplo, o puramente psicológicas, o psicopatológicas sino del contexto multicausal &nbsp;en el que se produce. Lo contrario sería un reduccionismo, y la salud mental es compleja (como se dijo tiene componentes socioeconómicos, históricos y culturales). La buena salud mental dependerá de la concreción- coincido plenamente por lo definido por la ley-del modo en que la sociedad y el Estado garanticen o no los derechos humanos y sociales de TODA persona. Acentúo esto último porque los derechos humanos son Universales. De ese modo si una sola persona debe comer basura para sobrevivir, o vivir en las calles porque no tiene hogar, esa sociedad y su gobierno, está vulnerando sus derechos humanos, aunque su actitud sea indiferente, cruel, o hipócrita cuando las llaman “en situación de calle” (como si la circunstancia perteneciera inherentemente a la persona, estuviera ligada a su naturaleza o configurara una categoría humana). Ese, entre otros, es el espectáculo desgarrador con el que convivimos a diario. La salud mental en nuestro país, en nuestra provincia y en nuestra ciudad sufre un deterioro catastrófico en el que se vulneran dramáticamente los derechos humanos y sociales. El hambre, la pobreza, la exclusión social, el ajuste salarial brutal a los trabajadores, los despidos, la desocupación, el maltrato, la represión y el desamparo a &nbsp;los jubilados, a las personas con discapacidad y sus familias, a la Comunidad universitaria (que fue ferozmente reprimida por la Policía Federal en Buenos Aires el miércoles pasado), el cierre del horizonte de futuro, de soñar con un mañana, de la esperanza a los jóvenes, es la política que llevan adelante los gobiernos aliados y que explican buena parte de las condiciones de los índices de suicidios en jóvenes, sobre todo &nbsp;entre 15 y 24 años, y la sobre mortalidad (escandalosa tasa de mortalidad por encima de las estadísticas normales) de las personas mayores de 65 años. Porque no solo suceden los suicidios de los adultos mayores como en la década del 90 debido al perverso abandono del Estado, sino que esa sobre mortalidad indica la muerte por falta de acceso a la salud (Alicia Stolkiner). Es que a las condiciones socio-económicas, históricas y culturales, que entrampan a los vulnerables en mortíferas encerronas trágicas, se suma, &nbsp;o son parte de ellas, la imposibilidad de acceso a la salud, y en particular a la atención de la salud mental, que vulnera el “derecho a recibir atención sanitaria social integral y humanizada, a partir del acceso gratuito, igualitario y equitativo a las prestaciones e insumos necesarios, con el objeto de asegurar la recuperación y preservación de su salud”(artículo 7 punto a de la ley 26.657 Nacional de salud mental). El derecho a la asistencia en salud mental que el Estado debe garantizar, no existe y el llamado Estado Liberal libertario lo ha transformado en un privilegio para pocos. Todos hemos pasado por la situación de pedir un turno en los hospitales de Concordia, sobre todo para personas que requieren una inmediatez en la atención (situaciones de riesgo de suicidio etc.) y quedar en la espera eterna. La urgencia en salud mental declarada por la provincia de Entre Ríos que junto a la atención por parte de la inteligencia artificial para las personas que sufren (ORI) han sido las estrategias más audaces para vender humo y &nbsp;no ha significado, en Concordia al menos, aun, con la urgencia que la situación requiere, &nbsp;ni siquiera el nombramiento de un Psicólogo o Psiquiatra para las instituciones de salud colapsadas. El personal de salud, asimismo, al igual que en educación, siguen estresados y endeudados para poder comer, lo que deteriora todo el sistema, circunstancia que es proferida cada tanto por algún burócrata o funcionario, en la frase “¿Quién cuida a los que cuidan?”, como si hubiera alguna duda de que quienes deberían hacerlo, precisamente son &nbsp;los mismos ( el Estado) que los hunden a los peores abismos. La salud mental como búsqueda colectiva del bienestar a partir de la satisfacción de las necesidades humanas de sus miembros, la posibilidad de amar y trabajar (creativamente) está puesta en cuestión. Hoy solo vemos sufrimiento, angustia económica, frustraciones y desesperanza que están en la base de las adicciones, las depresiones, los ataques de pánicos, las enfermedades psicosomáticas y los suicidios. Encima el Poder y los medios de comunicación concentrados que les son cómplices, potenciados por las redes sociales (trabajo de los trolls), han impuesto la ideología de la meritocracia, el individualismo y el éxito de la adaptación social cuya contracara es la asunción de los fracasos y frustraciones como un problema personal (no dependiente de los contextos económico-sociales etc.). Así el comerciante que se funde por falta de ventas, el trabajador despedido por una fábrica que cierra, el micro-emprendedor que no vende nada, se atribuye a sí mismo, a su ineptitud las causas de su fracaso, se castiga y humilla, inaugurando así depresiones graves donde el superyó social, sádico al extremos, genera situaciones verdaderamente tortuosas al yo. Además logra aislarlo (de mayor interés para el poder económico real). Esa persona no siente que deba unirse con otras en iguales circunstancias porque no logra visualizar el carácter social y político (mala palabra para él), de su “fracaso”, no siente el impulso a resistir, marchar, protestar, solo se hunde en la intimidad de su angustia. Las otras formas de conseguir el aislamiento y la desconexión personal y social, por parte de los poderosos, &nbsp;es una vida que exige al menos tres trabajos para sobrevivir, convirtiendo en una máquina insensible e impensable al sujeto y mucho menos para asociarse y luchar para transformar su situación contra los poderes que realmente la ocasionan. En tercer lugar está el Imperio de las pantallas que aíslan, separan, alejan, empobrecen afectivamente generando un mundo de soledades híper comunicadas, de aquellos que ya no encuentran en la materialidad de las relaciones con el otro, ningún sentido, alienados a sus celulares. A esta &nbsp;adaptación pasiva a la realidad Pichón Riviere asoció la enfermedad mental (social) y, por el contrario, denominó salud mental a la adaptación activa a la realidad, es decir, la capacidad de transformar el mundo transformándose. En Concordia tenemos varias reservas de salud mental en este &nbsp;sentido. Uno de ellos es el grupo de jubilados que todos los miércoles marchan en la plaza 25 de mayo. Ellos apuestan con convicción a la participación, al encuentro material, a la solidaridad, a la lucha, a la clarificación de las causas de sus malestares y a la búsqueda de su modificación, el modo saludable de enfrentar la opresión y el abandono, puesta en acto de una práctica ejemplar de salud mental. Lo mismo sucede con el Centro Barrial la gruta (que funciona en la Parroquia de Lourdes), sobre todo el grupo que coordina, como experiencia comunitaria de salud mental, utilizando el arte como herramienta, la Psicóloga Rosario Correa. Este dispositivo recupera en sus integrantes, muchos sin hogar y con problemas de soledad y adicciones, el entusiasmo y el deseo de vivir, aun en estas circunstancias, a través de la reapropiación de la identidad, la historia y el trabajo colectivo de transformación social. Tendrán seguramente la impronta indeleble del Padre Andrés Servín, un faro inagotable de solidaridad y esperanza, es decir, de salud mental. Ellos estarán participando y &nbsp;contándonos su experiencia en el encuentro “La salud mental como concreción de los derechos humanos y sociales” que organizamos conjuntamente “Lazos en red” y Uader el martes 13 de octubre a las 19 horas en la sede de dicha universidad, en calle quintana 37, con entrada abierta a toda la comunidad. Los esperamos.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/aqRoiv9Gw9SyZT2fjFraAyo_XlM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/nota_salud_mental.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy es el día mundial para la salud mental. Es especialmente importante para nosotros debido al sufrimiento psíquico al está siendo sometido nuestro país.]]>
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            EL ARTE DE LA MEMORIA
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cfaR5f2S-M99LsgNokGirufH_tU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/el_arte_de_la_memoria.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Estoy en una sala de ensayos y los cables se enredan armoniosamente, el mate circula entre ritmos y acordes, instrumentos y voces suaves, dulces, potentes, expresivas. Los muchachos tienen buena onda y generan un clima especial que mezcla la alegría con la seriedad y el compromiso con la tarea. De repente suena una canción que, a pesar de haberla escuchado mil veces en distintas etapas de mi vida, me da un cimbronazo. Una de ellas termina de apagarse lentamente y me toca entrar, tengo que salir rápidamente de la emoción del espectador para convertirme en protagonista. Me cuesta ese tránsito. Me cuesta concentrarme en la lectura de lo que escribí especialmente para esa canción, es un tema de Virus, Marcelo Moura canta desgarrado el secuestro de su hermano Jorge, desaparecido por la Dictadura,&nbsp;me atraviesa una emoción y un poco de vértigo, siento un temblor en las piernas a pesar de estar sentado. Finalmente, leo, no alcanzo a darme cuenta si lo hice bien, pero los músicos me aprueban, son respetuosos y eso me tranquiliza. Es el ensayo del recital "Canciones y poemas por la Memoria" que se llevará a cabo el día 2 de octubre en la UTN Concordia. Una selección de canciones interpretadas por maravillosos músicos de nuestra ciudad intercaladas con lecturas de poesías sobre la Memoria, abierto a todos, a toda la comunidad. Un espectáculo de la Memoria puesta en acto a través del Arte. Una bellísima forma de recordar la vida y los ideales de las víctimas de la Dictadura Cívico Militar. Un extraordinario modo de transmisión del Terrorismo de Estado, del horror. Una vía para- como decía Primo Levi- "narrar lo indecible".&nbsp; Una apuesta por la Memoria, la Verdad y la Justicia para evitar repeticiones, prolongaciones y ecos del espanto. Para que- parafraseando a Paco Urondo- al fin "arda el amor, su Memoria y todo sea como lo soñamos, como en realidad pudo haber sido" y puede ser. Para reafirmar una ética de los derechos humanos. Aquella que divide aguas como lo subraya siempre Estela Solaga en sus conmovedores discursos, cuando dice que con quienes reivindican el Terrorismo de Estado, los secuestros, la tortura y las desapariciones, no nos separan diferencias políticas, sino éticas y humanas. Para pensar críticamente el presente y desde el presente, pues no otra cosa es la política, sino la historia&nbsp;del y en el presente y la historia la política del pasado, como decía el Maestro Norberto Galasso. Hoy, sobre todo, en tiempos de negacionismo y reivindicación que pretende imponer los gobiernos y sus aliados, precisamente los que prolongan, por otros medios, el mismo objetivo de la Dictadura, la insolidaridad, la desigualdad y la planificación de la miseria. El recital será un canal para re- actualizar el ejercicio crítico de la Memoria, tal como lo afirmaba Hebe: "La memoria es muy importante-decía- pero tiene que ser una memoria crítica. El silencio que hubo en nuestro país cuando se llevaron a nuestros hijos e hijas fue mortal, tan mortal como la muerte y la tortura. Nadie hablaba, nadie salía, nadie decía. El silencio siempre es complicidad. Lo único que tenemos nuestro es la palabra". Y el arte, también tenemos el arte,&nbsp;como forma de transmisión de lo inenarrable a las nuevas generaciones. La expresión de&nbsp;un legado necesario, imprescindible, un faro para no tropezar nuevamente y Nunca más repetir el pasado. El desafío es mostrarles que la historia, como decíamos, está en el presente, lo penetra insidiosamente, con disimulo a veces, con otros maquillajes, pero con los idénticos efectos destructivos. La música y la poesía para recuperar los ideales que guiaron a los compañeros desaparecidos, porque cada vez tienen mayor vigencia y&nbsp;cada vez más apremiante. El arte, la música y la lectura, para reafirmar y expresar la necesidad de la vigencia plena de los derechos humanos, vapuleados hoy especialmente. Para disfrutar también, de la música, de las canciones, de la poesía, como bello vehículo que multiplica y expande la potencia expresiva del mensaje, tal como lo han hecho, desde otro género, el arte plástico, Carlos Alonso que acaba de partir a la eternidad de su obra, como lo ha hecho y lo hace, en nuestra ciudad Nicolás Pasarella, con sus obras trascendentes y eternas, que-insisto- hacen decible&nbsp;la transmisión de la Verdad que debe asegurarse generacionalmente. El encuentro será el viernes 2 de octubre en la UTN, Salta 277 y comenzará a las 20 30,&nbsp;con el descubrimiento de una placa de repudio a la Dictadura al conmemorarse los 50 años del golpe de Estado cívico Militar, importante decisión adoptada por la UTN a nivel nacional. Acto seguido, a las 21 horas comenzará el recital "Canciones y lecturas por la Memoria", en el que participarán los excepcionales músicos y lectores, de nuestra ciudad que mencionaremos a continuación: Batería: Lucas Martínez, Bajo: Sebastián Bergalio, guitarra y voz: Cesar López, Guitarra eléctrica: Rodrigo Cañete, percusión y tambor repique: Gustavo Castro, tambor piano: Martín Novoa, tambor chico :Caio Ruiz Díaz, teclado: Juanjo Pignataro, guitarra y voz: Facundo Spinelli, bajo y voz: Diego Perichon,&nbsp; guitarra y voz: Marcos Soto Rodriguez, charango vientos: Rafael Capurro, saxo tenor: Nano Flores, saxo alto: Silvio Angio, Voces: Agustina Simón, Nicolás Befart, Lucas Soto Rodríguez, Diego Franco, Melisa Gre, intervención danza: Vanesa Quirós. Lectura a cargo de: Sergio Brodsky, Mauricio Amiel, Ana Vera, David Laso, Darío Echeverría, Roxana Loreto y estudiantes secundarios de la Escuela técnica FCAL.</p><p>Para completar queremos comentarles que el lunes 5 de octubre&nbsp;será el momento de la charla de Carlos del Frade, libre y gratuita, a las 19 30, titulada: "Milei, la resurrección de Rivadavia y DDHH". La multisectorial de derechos humanos subraya que estas actividades están enmarcadas en el camino al IV&nbsp;Encuentro provincial de DDHH de RODHER (RED DE ORGANISMOS DE DDHH de Entre Ríos) que se efectuará el próximo año.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cfaR5f2S-M99LsgNokGirufH_tU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/el_arte_de_la_memoria.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Estoy en una sala de ensayos y los cables se enredan armoniosamente, el mate circula entre ritmos y acordes, instrumentos y voces suaves, dulces, pote...]]>
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            LOS ESTUDIANTES, ENTRE LOS LÁPICES Y LA ESPERANZA
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5-x3fm2_vB97OD5d_Kg64AJz_GY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/los_estudiantes_entre_los_lapices_y_la_esperanza_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>El jueves pasado, durante la jornada que hicimos en la plaza 25 en conmemoración por el día mundial para la prevención del suicidio, unos estudiantes de una escuela tomaron el micrófono y entre muchas otras ideas muy lúcidas expresaron que no hay que tener miedo a la política, a la participación política, que no necesariamente era la política partidaria, que todo lo que hacemos es político ya que afecta la polis, la ciudad, el modo en que queremos convivir con nuestros vecinos y, como si fuera poco agregó- con esa frescura maravillosa que tienen los jóvenes – que la política era una herramienta de transformación de la realidad, de las injusticias sociales. Los chicos no tendrían más edad que aquellos que fueron víctima de la “noche de los lápices” y yo respiré aliviado al sentir que lo que aquellos escribieron no fue borrado y los cuadernos de los sueños y la esperanza, vuelven a abrirse. Fue una bocanada de aire fresco en una época histórica en la que la derecha neoliberal y fascista ha logrado imponer con todos los medios hegemónicos de (in)comunicación y mentira con los que cuentan, digo, -han conseguido asociar la política a la corrupción, han obtenido el consenso de su demonización, no solo aquí. Hace un par de años fui a dar una charla de prevención del suicidio en una escuela de Salto (ROU). Al finalizar un docente se acercó y me dijo que le había gustado el conversatorio pero que le pareció impertinente de mi parte introducir la política. Señalando la puerta de salida aseguró que la política debía quedar “por fuera de la escuela”. Es que yo había señalado que la salud podría considerarse un derecho o un privilegio según si se tratara de un Estado social o uno neoliberal. Agregué en mi disertación que Milei había expresado, poco tiempo antes, respecto del suicidio que su posición, brutal, fiel a su violento estilo, era que “el que se quiera drogar que se drogue, y el que se quiera suicidar que lo haga, pero no a costa del Estado”. Confundía el docente el debate político en salud mental con el adoctrinamiento, confusión también alentada por la derecha. Muchos estudiantes universitarios me han comentado-incluso en carreras humanísticas y sociales- que cuando un docente comienza a entretejer la dimensión política en su discurso muchos jóvenes se van, abandonan enojados y temerosos las aulas, temerosas de ser adoctrinados. Muchos universitarios, lo sabemos, apoyan aun a aquel gobierno que está destruyendo las universidades, aquel gobierno que con la connivencia del Poder Judicial incumple la ley de presupuesto universitario. Pero creo que, a pesar de que el poder capitalista o tecnofeudal, como quiera llamarlo apunta a la fragmentación, subjetivo y social, al individualismo extremo y al sálvese quien pueda, y que encontró en la tecnología, en la adicción a los aparatos móviles, un recurso extraordinario de aislamiento y empobrecimiento descomunales, vemos que los jóvenes no caen del todo, no caen todos, en las redes de la hipnosis y la repetición del pensamiento impuesto ,sino que siguen siendo fuente de la frescura, de la rebeldía, de la subversión de un orden injusto, desigual, mortífero, de aquel poder que tiene la intención de borrar todo sesgo de futuro, de esperanza, de horizonte. Y esta tensión que esperanza, viendo tantos estudiantes creativos, lucidos y que fomentan el pensamiento crítico, sobre todo en estos tiempos tan oscuros, emociona enormemente, sobre todo porque recordamos el 16 de septiembre, los cincuenta años de uno de los episodios más brutales y dolorosos de la historia argentina, “la noche de los lápices”. El 16 de septiembre – la misma fecha del&nbsp; golpe de Estado a Perón por los militares fusiladores- de 1976 la dictadura cívico militar secuestró, torturó y desapareció a un grupo de jóvenes estudiantes que militaban en la unión de estudiantes secundarios y otras organizaciones políticas, jóvenes, casi niños entre 16 y 18 años, pertenecientes a una generación que quiso cambiar el mundo, liberarlo de sus injusticias, comprometiendo su cuerpo y su vida para ello, para concretar una sociedad más igualitaria. Lo hicieron con compromiso y solidaridad, con sentimiento de colectividad comunitaria, tanto que su símbolo es la lucha por el “boleto estudiantil”, aquel que facilitaría el transporte a sus compañeros, no era por ellos que sí podían pagarlo- sino porque la empatía era la base de las relaciones humanas para ellos. Lamentablemente los genocidas ejercieron un salvajismo sin nombre contra ellos, como escarmiento, porque si está claro el objetivo del plan cóndor, no fue otro que-como lo dejó escrito con claridad Rodolfo Walsh- la planificación de la miseria, la más escandalosa transferencia de las riquezas desde los trabajadores al poder económico y financiero. Para ello debían lograr quebrar la solidaridad y censurar los sueños de que otro mundo, un mundo mejor era posible, y sus ecos resuenan hoy en la imposición de una sociedad del “sálvese quien pueda”, del darwinismo social y la insolidaridad. En estas fechas en las que se celebra el día del estudiante es imprescindible ejercer la Memoria, por la verdad y la justicia por las víctimas de “la noche de los lápices” y tomar con responsabilidad su legado, el de la construcción de una conciencia social y política que posibiliten que nuevamente y por siempre, los lápices de los sueños, sigan escribiendo.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5-x3fm2_vB97OD5d_Kg64AJz_GY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/los_estudiantes_entre_los_lapices_y_la_esperanza_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El jueves pasado, durante la jornada que hicimos en la plaza 25 en conmemoración por el día mundial para la prevención del suicidio, unos estudiantes...]]>
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                                <updated>2026-09-19T09:15:03+00:00</updated>
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            Del dolor a la esperanza: Alfonsina vive
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7R8DCvZAKu-w4RgLUdKSOybdR30=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/magazine_brodsky_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Está entonces señalado el itinerario de lo que llamamos, en el campo de la salud mental, la prevención del suicidio, en el que el arte y la creación representan poderosas herramientas de reparación del sufrimiento, del procesamiento que posibilita la recuperación del deseo de vivir. En ese itinerario está siempre el Otro tendiendo su mano solidaria, no hay otro modo que entender desde lo comunitario esta operación de rescate. En esa dirección se ha pensado el fundamento de la actividad que desarrollaremos en la Biblioteca “Julio Serebrinsky” (Urquiza 721) este martes 15 de septiembre a las 19.30 hs , a través del teatro, la poesía y la música como medios para sensibilizar, concientizar e informar desde la sensibilidad y la palabra sobre la prevención del suicidio, una actividad libre, abierta y gratuita. Tendrá inicio con la representación teatral “Alfonsina vive” realizada por un grupo de alumnos y docentes de 5to año de la escuela “José Gervasio Artigas” de la Bianca y continuará con poesías y música que contarán el camino en que se puede transitar el dolor, inherente a la condición humana, por la creación y el duelo hasta el restablecimiento de la vida y la esperanza. Es vital, aun en los tiempos difíciles que nos tocan vivir, y mucho más aun en estos tiempos, es inclusive una responsabilidad como decía Edgar Morín, &nbsp; transmitir a los jóvenes el” gusto por vivir” y la comprensión de que ciertas formas del malestar forman parte de la vida que no son anomalías sino experiencias propias del crecimiento, si lo hacemos soportable. Esa idea, como lo dijimos, tratará de ser dicha a través del arte y la creatividad. Sofía Olivera, Verónica Bordagaray, Nancy Zanandrea, Federico Muntaavsky, Micaela Ferdier y quien escribe esta nota, &nbsp;leerán poesías que darán complejidad y profundidad a estos conceptos. Edgardo Rubinich, Josefina Ruedas &nbsp;y Agustina Espósito, grandes músicos de Concordia, pondrán las canciones necesarias. Toda la experiencia apunta a transmitir aquellas ideas que hacen a la prevención del suicidio, como su fundamento, los indicadores y factores de riesgo, el lugar del amor y el procesamiento de la desdicha, a través de estas expresiones artísticas. Ojalá querido lector pueda compartir este encuentro, porque de encontrarse se trata sin dudas la salud mental, de participar, de involucrarse y comprometerse en una construcción colectiva en la búsqueda del bienestar de todos. Mientras tanto quiero compartirles una poesía que intenta expresar otro de los rasgos de la salud mental que debemos recuperar, el miramiento, el mirar al otro con &nbsp;interés y solidaridad tal como lo planteaba Fernando Ulloa, y así como el gran Macedonio decía “Hay un morir” vamos a parafrasearlo y modificar desde la ternura ese título por el de “Hay un mirar”</p><p>HAY UN MIRARFijate, hay un morir de los ojos tristesY una boca que casi lo confiesa, hasta en una poesíaUna amenaza, una pena lo dice, lo escribe, lo gritaHa regalado una cadenita, un reloj, su alma, su libro favoritoFíjate bien que ya no espera, ni sueña, se aísla, se irritaQue no le interesan ya ni le importan las notas, ni el amorQue ya no espera, que ya no ansía, que está en la luna, que no se arreglaQue ya no dice, ni se preocupaPor ocultar heridas, que ya se aferra, desesperadoA una bolsa, a una botella, que solo allí ríe &nbsp;y vuelve a hundirseQue sus ojos cansados dicen, de noches en vela, que ya no comeQue ya no aguanta la culpa ni la vergüenza, que se siente soloFíjate bien que se abomina, que se desprecia, que ya no creeQue valga nada, ni la pena siquieraQue a nadie importa, fíjate, míralo, entendé sus pesaresY tendé tu mano, acunalo, dale vida y horizonte, sé digno de lo humanoDale tu mano, dale tu amor, dale, míralo&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7R8DCvZAKu-w4RgLUdKSOybdR30=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/magazine_brodsky_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Decía Antonín Artaud  en su libro  “Van Gogh el suicidado por la sociedad” que “No hay nadie que jamás haya escrito o pintado, esculpido o modelado, construido, inventado, a no ser para salir del infierno”, ese infierno que consiste, lo señaló lo suficiente el Dante en la Divina comedia en la pérdida de la esperanza.]]>
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            10 de septiembre: Día mundial para la concientización de la prevención del suicidio
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/tqjQj2vHSe5clC9tvh0YFQU3VPs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuánta razón tiene y lo vemos con claridad en la actualidad cuando, como en todos los momentos de crisis de nuestra historia, el incremento de los suicidios corre parejos con el deterioro y la destrucción del tejido social, el desempleo, la precarización y explotación laboral y la degradación cultural y política. Es inevitable, como lo dijimos en otras oportunidades, asociar el malestar en la cultura y la cultura del malestar en la salud mental con el deterioro económico social, con una sociedad que se fragmenta y deshumaniza. La prevención del suicidio requiere de gobiernos que dirijan sus esfuerzos a la felicidad del pueblo, como lo dijo Bolívar, o a promover el bienestar general, como lo dice el preámbulo de nuestra constitución nacional, y sí la salud mental es una búsqueda colectiva del bienestar de la comunidad, políticas de gobierno tendientes a buscar la felicidad y salud mental casi son idénticos. Es necesario, como programa de salud mental y la prevención del suicidio promover el amor y el trabajo que son los pilares de la salud mental para Freud. El amor incluye la ternura y la solidaridad. Recuperar la salud mental implica en la sociedad, porque nadie se realiza como individuo sino se realiza la comunidad, volver a construir lazos de solidaridad y de confianza y una firme propuesta de volver a unirnos para luchar por un mundo mejor, con justicia, igualdad, sin provocar los sufrimientos que hoy padece la mayoría de la población, los más vulnerables fundamentalmente. Y es necesario recalcarlo este año en el que se cumplen cincuenta de la última dictadura cívico-militar de cuyos objetivos se sienten sus ecos, no solo en los que la niegan a la par que la reivindican, sino también en los efectos de aquello que tuvo como objetivo fundamental, además de la miseria planificada, la ruptura de la solidaridad y del sentimiento de unidad en la comunidad. Un ejemplo concreto es la brutal "noche de los lápices" durante la cual adolescentes fueron secuestrados, torturados y en su mayoría desaparecidos durante la última dictadura cívico militar por pedir el boleto estudiantil y por militar en contra de la pobreza y la desigualdad. En la búsqueda también del individualismo y la fragmentación social obscenamente buscada y que las Madres, eterno faro de justicia y dignidad, quebraron cuando la policía les exigía que circularan porque estaba prohibido reunirse y dieron nacimiento a las históricas rondas en la plaza de mayo.La prevención del suicidio y la prevención en salud mental en general se basa en políticas que generen trabajo digno, que no haya desempleo, que los jóvenes puedan estudiar o trabajar, investir libidinalmente el futuro, elaborar un proyecto de vida para no quedar entrampado en el veneno de las drogas o la ludopatía, que el Estado y la sociedad cuide a los niños, a los adultos mayores, a las personas con discapacidad. Está claro que nada de eso sucede hoy. Los problemas de prevención del suicidio y de salud mental en general exceden el problema sanitario, aunque lo incluyen, es un problema socio político. En el obviamente está contenida la responsabilidad del Estado de cumplir con la prevención, asistencia y posvención de las personas que sufren riesgo de conductas autodestructivas y asegurar el derecho a la asistencia en la salud mental de toda la población, como lo establecen las leyes de prevención del suicidio (27130) y de salud mental (26.657) respectivamente, que lejos están de cumplirse en una dinámica inversamente proporcional a la mentira y el cómo sí del márketing político &nbsp;del "estamos haciendo".&nbsp;</p><p>También es importante, fundamental la participación de todos los miembros e instituciones de la comunidad, su involucramiento. Es por eso que los invitamos a participar el 10 de septiembre a las 15 horas en la plaza de 25 de mayo de una actividad que realizaremos con un sinnúmero de instituciones para encontrarnos, solidarizarnos, tomar conciencia y buscar soluciones en comunidad. Seguro estaremos informando con más precisión en las páginas de este diario en los próximos días, porque no se sale solo, nadie se salva solo, es para ello necesaria la participación y el compromiso de toda la sociedad.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/tqjQj2vHSe5clC9tvh0YFQU3VPs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Dijo alguna vez el lúcido sociólogo francés Pierre Bordieu "No se puede jugar con la ley de la conservación de la violencia: toda violencia se paga. Por ejemplo, la violencia estructural ejercida por los mercados financieros, en la forma de despidos, pérdida de seguridad etc. se ve equiparada, más tarde o más temprano, en forma de suicidios, crimen y delincuencia, adicción a las drogas, alcoholismo, un sinnúmero de pequeños y grandes actos de la violencia cotidiana".]]>
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                                <updated>2026-09-05T09:15:04+00:00</updated>
                <published>2026-09-05T09:15:00+00:00</published>
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        <title>
            Rescatar a Alfonsina
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/rlBcP0qGFQ7dUIyB9Wz4x2egifI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/alfonsina_magazine.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Consiste me dijeron, en la puesta en escena de una representación teatral sobre la vida de Alfonsina Storni, con la particularidad de-solidaridad y esperanza mediante- rescatarla de su triste final. Esta actividad se desarrollará en el marco del día mundial de concientización para la prevención del suicidio, que es el 10 de septiembre. Obviamente que trate de darles mi impresión y mi punto de vista a una tarea y un proyecto emprendido con mucha responsabilidad, con mucho entusiasmo, con esa frescura y emocionalidad que solo los jóvenes pueden transmitir, aun hoy, en tiempos de apatía, individualismo y aislamiento. Les dije que me parecía una idea genial para tratar el tema desde la perspectiva de la apuesta a la vida y la esperanza que deben realizar los chicos, aun en este contexto social, económico y cultural tan difícil, sobre todo por ese contexto difícil no debe darse la última palabra a la tristeza, no debe, como me dijo mi amigo Pablo, dejarle la última palabra a la muerte, y salvar a la poeta es rescatarla del mar de la angustia y la desesperación. Alfonsina ha sido, lamentablemente recordada más por su muerte que por su extraordinaria vida. Está claro que la forma de su muerte, como la de muchos hombres y mujeres de la cultura es un símbolo de la Argentina de la década del 30, la década infame de un país autodestructivo, entregado como colonia a la Corona Británica, de golpes de estado, fraude electoral y corrupción política y moral. Si bien las conductas autolesivas son multicausales y casi siempre enigmáticas y el caso de Alfonsina exhibe esa complejidad, también es cierto que en este caso es metáfora (de una Argentina que se autodestruía en un modelo dependiente, oligárquico mortífero) y letra de una época histórica. En efecto, en la década del 30, refiere Norberto Galasso se produce la más elevada tasa de suicidios en la historia argentina y no es casual que esa crisis coincida con una época en la que la desocupación, la miseria, la prostitución obligada para la subsistencia, el hambre y la degradación moral hayan sido las dimensiones socio-económicas, políticas más destacadas. Algo de esa relación metafórica y lineal captó Alfredo Palacios cuando al despedir a Alfonsina en el senado de la nación decía "en dos años han desertado de la existencia, tres de nuestros más grandes espíritus, cada uno de los cuales bastaría para dar gloria a un país: Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga y Alfonsina Storni. Algo anda mal en la vida de una nación, cuando, en vez de cantarla, los poetas parten, voluntariamente con un gesto de amargura y de desdén, en medio de una glacial indiferencia del Estado". Estos tres grandes eran en el ámbito de la literatura el reflejo de una desesperanza generalizada de un mundo inhabitable, que rechazaba la existencia. Los artistas solo mostraban con su talento un estado de situación injusto, desesperante, desigual, inhumano, sobre todo para los trabajadores y los pobres. Así se destacó Antonio Berni en la pintura con dos obras que son parte de esa década infame como "desocupados" y "Manifestación" en la que se exhibe esa angustia en los rostros desbordados de preocupación de la población sin trabajo y la indignación de los manifestantes que solo pedían pan y trabajo, la misma angustia que en "Los siete locos" obra extraordinaria de Roberto Arlt, se palpa físicamente en los personajes desconcertados, humillados y desesperados que fracturados psíquicamente y roto cualquier lazo comunicativo se embarcan en las más delirantes de las conspiraciones que la realidad superó años después con los fascismos, nazismos, locales y mundiales y el horror de la segunda guerra mundial anticipada por el genial escritor. En los tangos de Discépolo la época deprimente que le toco vivir a Alfonsina se describe triste y bellísimamente en el tango "Yira Yira", que pone al descubierto una desesperanza irreparable por la ruptura de la solidaridad, el amor y los lazos sociales y el genial Discepolín es quien plasma, con una captación asombrosa del clima social de la época, la problemática del suicidio en el tango "tres esperanzas"- donde curiosamente, al igual que en el últirho poema de Alfonsina, "ir a dormir", es la metáfora con la que se enfrenta la más profunda desazón- escrito este tango, precisamente en el año 1932 en el que, según Galasso, el fenómeno del suicidio trepa exponencialmente. El drama de Alfonsina Storni se inscribe en este contexto, por eso hacen bien los gurises de intentar rescatar también su vida, su valiosísima vida, un faro, un modelo de lucha y coraje, de talento artístico, fortaleza y decisión más que su triste final, a la que también imaginan otras posibilidades vitales. Alfonsina Storni vivió en un mundo machísta que despreciaba a las mujeres, las descalificaba y trataba como niños, solo eran consideradas como objetos y en su rol dependiente como ama de casa y madre. Ella desafió en acto esa estructura injusta y desigual no solo siendo poeta en un mundo en que solo los hombres desarrollaban ese arte, sino desafiando la moralina al tener un hijo de soltera, sin padre, siendo madre "natural", como se decía en la época, trabajando en condiciones sumamente desfavorables, cobrando salarios mucho menores que los hombres por igual ' trabajo, enfrentando con su valentía, siendo referente temprano del feminismo, todas las adversidades. Tal vez su &nbsp;vida se sintetiza en su extraordinario poema "La loba", en la que su posición y su desafío se revelan dramáticamente:</p><p>La loba (fragmento)Yo soy como la lobaQuebré con el rebañome fui a la montaña</p><p>Fatigada del llanoYo tengo un hijo fruto del amor, de^mor sin leyQue no pude ser como las otras, casta de bueyCon yugo al cuello ¡libre se eleve mi cabeza!Yo quiero con mis manos apartar la maleza.Mirad como se ríen y como me señalanPorque lo digo así:( las ovejitas balanPorque ven que una loba ha entrado en el corralsaben que las lobas vienen del matorralPobrecita y mansas ovejas del rebaño!No temáis a la loba, ella no os hará dañoPero tampoco riáis, que sus dientes son finos¡y en el bosque aprendieron sus manejos felinos!Alfonsina Storni</p><p>Rescatar a Alfonsina de su tristeza y de su final, es un salvar un símbolo de lo que necesitan los jóvenes y la Patria, de la resistencia, del coraje, de la lucha, de la entereza, del talento y sobre todo de la solidaridad y la esperanza, que nunca debe ser arrebatada por los piratas y canallas que quieren destruirla, para apropiarse de esta tierra en la que los chicos tienen mucho por pelear, mucho por hacer. En ese camino, la gurisada de la Escuela de la Blanca, son un orgullo.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/rlBcP0qGFQ7dUIyB9Wz4x2egifI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/alfonsina_magazine.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Hace unas semanas dos docentes de la Escuela José Gervasio Artigas de La Bianca me pidieron colaboración para un proyecto que surgió a propuesta de los chicos de quinto año.]]>
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                                <updated>2026-08-29T09:15:04+00:00</updated>
                <published>2026-08-29T09:15:00+00:00</published>
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            Arderá el amor, arderá su memoria
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jutS7YvqnSXFo7SG99Lgjy7uJUg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/magazine_brodsky_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Ese será el acto central, a las 16 horas, precedido por una serie de actividades culturales desde las 10 de la mañana que incluye radio abierta, talleres, muestra fotográfica, homenaje a las víctimas de la masacre de Trelew, intervención teatral, música, poesía. La actividad se funda en la ley de Preservación, señalización y difusión de los Sitios de Memoria del terrorismo de Estado que garantiza la preservación, señalización y difusión de estos lugares por su valor testimonial y por su aporte a las investigaciones judiciales y contempla la protección probatoria y patrimonial. Los edificios son un documento escrito en el tiempo y en el espacio, pasibles de despertar múltiples lecturas: su estudio y análisis revela información. Este ejercicio vivo de la MEMORIA se hace a lo largo de todo el país y es necesario para transmitir la Verdad histórica del Terrorismo de estado y la perpetración de crímenes de lesa humanidad, el recuerdo de sus víctimas y para evitar la repetición de esa tragedia vivida por los argentinos y los países de Sudamérica (Plan Cóndor) durante la última dictadura cívica militar.El acto será también un homenaje a las víctimas de la masacre de Trelew, ocurrida el 22 de agosto de mil nueve setenta y dos, por el fusilamiento de 16 presos políticos de diferentes organizaciones políticas revolucionarias de la cárcel de Rawson, durante el gobierno militar de Agustín Lanusse, crimen de lesa humanidad que constituyó un experimento anticipatorio de lo que vendría con la dictadura genocida. Una de sus víctimas era de la ciudad de Concordia, Alfredo Elías Kohon, un joven que como la mayoría de los de aquella generación, luchaba por ideales de justicia social y un mundo mejor, para todos, perteneciente a una querida familia de nuestra ciudad. El acontecimiento se produjo en medio de un contexto muy particular de sucesión de gobiernos anticonstitucionales, represivos, autodenominados "Revolución Argentina" que comienza con el derrocamiento del Dr. Illia por Onganía en el sesenta y seis, que es sucedido por Levingston luego del Cordobazo y este por Lanusse, y donde la lucha revolucionaria contra estos regímenes eran parte de eses contexto que incluía la proscripción del líder del partido político mayoritario del pueblo argentino. En ese contexto se da la fuga de los presos del Penal de Rawson, en la cual seis logran partir en un avión hacia Chile y diecinueve quedan entrampados en el aeropuerto. Pactan su rendición y su restitución al Penal de Rawson, pero son traicionados y dieciséis de ellos &nbsp;fusilados en la madrugada del veintidós de agosto de mil nueve setenta y dos en la Base Militar Almirante Zar. Los responsables fueron, en Democracia, condenados por ser autores de delitos de lesa humanidad. Este trágico acontecimiento fue testimoniado en un libro escrito por Francisco Paco Urondo, también víctima luego del Terrorismo de Estado, uno de nuestros treintamil desaparecidos en un libro con un título emblemático "La Patria fusilada" en la que entrevista a los tres sobrevivientes de la masacre horas antes de la liberación de presos políticos del Penal de devoto que ordena Héctor Cámpora con la restitución de la democracia el veinticinco de mayo de mil novecientos setenta y tres. Es un libro decisivo para el estudio del acontecimiento brutal y para el estudio de nuestra historia. En homenaje a Elías Kohon, a las víctimas de la masacre de Trelew y a los treintamil desaparecidos de nuestro país durante el Terrorismo de Estado, cerraremos esta nota, con la invitación a compartir esta jornada de MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, y con un poema del genial escritor Paco Urondo:</p><p>DAME LA MANOCuando arda el amor,No estaré a tu lado,Estaré lejosSerá por cobardía,Por no sufrir,Por no reconocer que no supeCambiar todo esto.Arderá el amor,Arderá su memoriaHasta que todo sea como lo soñamos,Como en realidad pudo haber sido.Pero yo ya estaré lejos.Será tarde para lamentosY nadie podrá todavía asombrarseDe lo que tieneAntes que nada, antesDe sospechar, vivamos esto, que mas no sea, y quePor ahí es demasiadoVivir, sinQue nadie admita; abrir el fuegoHasta que el amor, rezongnado, ardaComo si entrara en el porvenirFrancisco Urondo&nbsp;</p>]]>
                </content>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jutS7YvqnSXFo7SG99Lgjy7uJUg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/magazine_brodsky_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy sábado 22 de agosto se celebrará una jornada por la MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA en calles Arruabarrena y Belgrano de Concordia en el que se realizará la restitución del cartel de señalización del Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados "Seis Blandengues" como centro clandestino de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico militar.]]>
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                <published>2026-08-22T09:15:00+00:00</published>
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            La patria no se vende
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/TE4gj49FMlxyxDzGr9w9l6o9kWk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>&nbsp;Siempre los jueves a la mañana el sinsabor se apodera de mi boca y la pena, la tristeza por &nbsp;la represión de los jubilados los miércoles que marchan para vivir, que reclaman su dignidad y que gritan a voz en cuello &nbsp;“ La Patria no se vende” frente a la apatía y el abandono de muchos...Escribir de un jueves para un sábado es un desafío en este País indescifrable, obscenamente extranjerizado, hoy se bajo la parte mas inaceptable del proyecto de Ley de extranjerización de la tierra, es decir, de la venta de la Patria, ni siquiera al mejor postor, &nbsp;pero quedan otros artículos, la infamia no descansa, los votos prostituidos tampoco. Hoy es jueves y estoy de mejor humor, a pesar que una vez un hombre se compro un lago escondido y los piratas se adueñaron de nuestras &nbsp;hermanitas Hay en el aire una atmósfera patriótica, no patriotera, no chauvinista, flota el sentimiento que flameo con el trapo de “Las Malvinas son Argentinas” del Mundial &nbsp;, inolvidable gesto político, vuelo conmovedor de la dignidad en las fauces del Imperio, por un grupo de maravillosos futbolistas, es que no hay &nbsp;censura posible cuando se trata de la Patria, de los viejos, de la casita, del barrio, del laburo, los amigos &nbsp;y el amor a la familia, el incondicional amor a nuestros &nbsp;hijos, esos sentimientos, profundos, son los que el monstruo, lo que los monstruos &nbsp;quieren vender, y van vendiendo, entregando sin escrúpulos. Ese monstruo se enojo con el trapo &nbsp;porque no quería que se exhiba ‘el mapita de Malvinas”, dejo al descubierto los intereses que defiende, ya lo había hecho admirando la criminal que hundió el Belgrano, al someterse como un bufón al despreciable emperador &nbsp;del mundo. Ese día, del mítico partido con Inglaterra, ese mismo día, el congreso se disponía a tratar la ley, escuche bien, “ de inviolabilidad &nbsp;de la propiedad privada” , un nombre fantástico para encubrir la entrega y el cipayismo al mejor postor, para vendernos entregados de pies y manos, para vender nuestros Padres, nuestro amigos, nuestro seres queridos, nuestros paisajes, nuestra tierra, o que debería ser nuestra, si no fuera un robo pero &nbsp;tan desvergonzadamente quedaron desnudos, como el culo sucio al aire, &nbsp;que no se animaron-mire que son audaces para la entrega pero parece que tuvieron miedo, egoísta especulación &nbsp;- y postergaron hasta ayer el tratamiento de una ley que pudre y echa un pus de inmoralidad nauseabundo. Ni esos que legitimación con su voto la ruina del pueblo, nombrándose héroes los canallas, comiendo asado los canallas cada vez que rompían la cabeza de un abuelo o le sacaban el pan a un niño famélico para entregarlo a los voraces, bestias inhumanas, insaciables glotones del Poder, cada vez que entregaron a sus Madres a la humillación y el agravio, cada vez que Judas poseyó sus ennegrecidas conciencias. &nbsp; Sin embargo no todo fue apatía ni estupidez, fue la ley bases y muchos, no demasiados, a veces huérfanos, gritaron en las calles “ La Patria no se vende” , fue dejar a los enfermos sin remedios, a las universidades sin presupuesto, a las personas con discapacidad a la deriva, les robaron y agredieron, le pegaron a los viejos, a los discapacitados y rieron los cínicos &nbsp;y muchos, pero no demasiados, los que tenían que estar y no estuvieron, pero bastantes, los suficientes, el pueblo que le llaman, grito en la calle “ La Patria no se vende, La Patria no se vende, la Patria no se vende” a los canallas que les meten las manos en los bolsillos a los viejos y los niños, la Patria no se vende no alcanza la boca para el aullido que se niega, el voceo noble de deportistas, artistas, músicos, intelectuales, pueblo, puro orgullo, emocionante alegría hecha de Laly y de Licha, puro coraje para mostrar claro, despejar el aire &nbsp;tras un manto de neblina al &nbsp;resto de la apatía y la confusión, para que vaya &nbsp;viendo poco a poco, despejando estupidez y odio, &nbsp;el siniestro cometido de trozar, trocar, de despachar la trata, de arrojar al barro el sentimiento mas sagrado, mas puro, el que la Patria no se vende y que hoy es jueves y estoy de mejor ánimo porque la Patria no se vende, la Patria, los hermanos, la familia, los amigos, la tierra, la huerta, las hermosas flores y los pájaros que cantan hasta vivir, , la música, la pelota, no se vende, con las uñas, con el corazón, se defiende.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/TE4gj49FMlxyxDzGr9w9l6o9kWk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/08/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy es jueves. Escribo los jueves esta columna y ayer paso algo sumamente importante para la Patria.]]>
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            Reforma jubilatoria y salud mental: la ley de la vida y el fémur curado
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                                <content type="html" xml:base="https://www.elheraldo.com.ar/noticias/magazine/reforma-jubilatoria-y-salud-mental-la-ley-de-la-vida-y-el-femur-curado">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/w9641RLRTziyfZxip--ipN41EeE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Es significativo y contradictorio que la ley jubilatoria &nbsp;que atenta contra la calidad de vida de los jubilados actuales y futuros, es decir &nbsp;los trabajadores activos, se haya sancionado, en la provincia de Entre Ríos, &nbsp;en simultaneidad con la declaración de la urgencia sanitaria en salud mental, dado que las políticas de &nbsp;ajuste incompasivo que el gobierno aplica a la población, &nbsp;&nbsp;afectan y desquician &nbsp;el equilibrio anímico y emocional y esa derrumban esa &nbsp;búsqueda colectiva &nbsp;de bienestar a la que llamamos salud mental. Esa relación entre políticas públicas regresivas y deterioro de la salud mental &nbsp;quedó claramente expresada &nbsp;en la década del 90, cuando también un gobierno de derecha, en un proceso muy similar al actual, implementó una política de salarios de hambre para los jubilados y la represión de sus manifestaciones de reivindicación de necesidades &nbsp;tan elementales como la &nbsp;subsistencia y la dignidad de los abuelos, lucha ejemplar cuya figura emblemática fue Norma Plá y que derivó en una multiplicidad de depresiones y atentados contra la propia vida en ese sector. En tal sentido los adultos mayores representaron en ese momento un grupo de alta vulnerabilidad frente a la depresión y el suicidio, impulsado (entre otras múltiples causas, ya que las conductas autodestructivas son multicausales y multidimensionales) por factores socio-económicos y la pérdida de redes de contención. En ese momento, el Presidente Menem respondía-no sin cinismo- a la consulta de los periodistas que no era psicólogo para analizar el crecimiento de los malestares de la salud mental y los suicidios en la tercera edad en su relación con las políticas de las que era responsable y que obligaban a los ancianos a elegir entre la compra de los medicamentos o de&nbsp;la alimentación para la subsistencia, después de haber trabajado una vida para obtener el derecho a una jubilación digna. Es claro que no se necesita ser Psicólogo para relacionar la profunda tristeza, el dolor y el sentimiento de humillación que sufrieron los jubilados y el deterioro de su salud mental con las políticas neoliberales de los 90. Del mismo modo las actuales políticas de castigo y abandono hacia los viejos nos obligan a reflexionar, ahora de un modo un poco más filosófico,&nbsp;sobre la condición humana, sobre nuestra relación con la fragilidad de la existencia, acerca de nuestra actitud frente al sufrimiento del otro y del cuidado y del compromiso con quienes sostuvieron y posibilitaron nuestra propia vida. En ese sentido, movilizado por todas estas injusticias, recordé un cuento muy estremecedor&nbsp;de Jack London que se titula “La ley de la vida”. Se trata de Koskoosh el jefe de una tribu que es abandonado en la nieve por su&nbsp;núcleo familiar y social,&nbsp;dado que por&nbsp;su ceguera y su vejez no podía moverse y&nbsp;avanzar comprometiendo, por ese motivo,&nbsp;la supervivencia del resto. El relato es conmovedor y escalofriante ya que el mismo Koskoosh acepta con resignación su destino como una lógica de la subsistencia y la perpetuación de la especie. En su memoria van apareciendo imágenes de su vida y un recuerdo de su infancia en el que los lobos atacan a un alce que se resiste desesperadamente a ser descuartizado. Es, sin duda, un recuerdo anticipatorio y alegórico de su propia suerte. El cuento está visiblemente influido por las lecturas que el extraordinario autor norteamericano&nbsp;tiene de Charles Darwin y la teoría de la&nbsp;selección natural, que, aplicado al hombre, darwinismo social se ha llamado, pretende explicar la adaptación como el resultado de la selección natural, es decir, de la supervivencia del más fuerte y la muerte del más débil. En esa distorsión de la teoría de la evolución de las especies aplicada al hombre, el ser humano se reduciría a un individuo aislado e independiente&nbsp;que debe competir con otros para sobrevivir. Es el punto de partida de Hobbes para quien el hombre es lobo del hombre, lo que haría nacer el Estado y el pacto social para controlar y evitar la violencia y garantizar la paz y seguridad humanas. Es toda una visión del hombre como un ser egoísta y que solo a desgano convive en sociedad. &nbsp;Sin embargo, esa equiparación de la naturaleza humana con las bestias contrasta con una anécdota maravillosa con la cual la antropóloga Margaret Mead explica y encuentra, en la aparición en una fosa común, miles de años atrás, de un fémur humano fracturado y&nbsp;curado, el primer signo de la civilización humana. Es que, en los albores de la humanidad, un homínido que se rompía un fémur no podía correr para escapar de los depredadores ni tampoco cazar o protegerse del clima; en esas condiciones su único destino era la muerte. El fémur soldado implica y supone que alguien, otro ser humano, tuvo que haber cuidado, protegido, alimentado al accidentado para preservarlo de la naturaleza y de las fieras y ese es, sin dudas para la científica social, el indicio elemental de la humanidad asociada al proceso civilizatorio. Es el amor, la solidaridad, la ternura, la cooperación, el cuidado del otro que sufre, del que está en dificultades, lo que nos humaniza, lo que propiamente expresa la civilización humana, aquella que se eleva sobre la ferocidad y el salvajismo.Estamos viviendo momentos históricos donde la crueldad y el individualismo, la violencia, la destrucción y la guerra, en nombre de un egoísmo atroz, van encaminando el mundo hacia un abismo civilizatorio, hacia una deshumanización despiadada que no está desligada del rechazo que muchos expresan de transitar la experiencia de la vida, de su protesta trágica&nbsp;contra un mundo que se les vuelve inhabitable, sobre todo los niños, los jóvenes y los ancianos expulsados socialmente. Es allí donde tenemos que buscar las claves de la tristeza y el abandono de sí mismo que caracteriza ésta época. Solo el amor, la ternura, la solidaridad, el cuidado y el afecto del otro, pueden recuperar el gusto por la vida,&nbsp;aquella cuya transmisión, Edgar Morín definió como una responsabilidad que los adultos tenemos sobre los jóvenes, como legado ético, civilizatorio.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/w9641RLRTziyfZxip--ipN41EeE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_3.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El maltrato, las políticas de ajuste, represión, abandono  y desamparo hacia los adultos mayores  que ponen de manifiesto  una sociedad impiadosa cuyo capítulo más reciente se produjo el miércoles pasado- día significativo para los jubilados en Argentina- con la bochornosa aprobación de la ley de reforma previsional de retroceso brutal de sus derechos, nos trae a la memoria un sinnúmero de recuerdos e imágenes, de acontecimientos y reflexiones sobre la condición humana , nuestra actitud hacia los sectores sociales  vulnerables y particularmente hacia los viejos.]]>
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                <published>2026-08-01T09:15:00+00:00</published>
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            Las Malvinas son argentinas y el país también
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/kSClP3JQZfobS2cCrEpDQUXAkqM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>&nbsp;Es que no se trataba de entender el fútbol como una guerra ni confundir la tragedia bélica con un encuentro deportivo, sino de exponer en el teatro simbólico del fútbol , que tiene 3.5000 millones de butacas, una sentida &nbsp;reivindicación política, histórica de soberanía, atravesada por el puñal de una guerra injusta, absurda, llena de héroes y de mártires, de canallas y de olvidos, en un momento en el que nuestra Patria- que es ese desconocido hermano que llevaba el bombo o la corneta en la plaza y con el que nos abrazamos como si nos conociéramos de toda la vida, sin importar el olor a humo o los vahos etílicos, porque somos nosotros mismos, nuestra familia, nuestros amigos, en su cuero- en un momento en que nuestra Patria, insisto, nuestro territorio, nuestras riquezas, nuestra soberanía, otra vez, está siendo entregada al extranjero, en el que nuestras riquezas están siendo rematadas al mejor postor por un gobierno que reivindica el genocidio que sufrimos los argentinos y un Presidente que admira a Margaret Tatcher, Criminal que ordenó gozosa el hundimiento del Crucero General Belgrano causando la muerte de 323 soldados, Ara que estaba en la zona de exclusión, violando incluso las reglas que existen, incluso, en la guerra. Por estos días del partido en los que a la parcelación para la venta sin beneficio de nuestras riquezas se agregan la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que supone la entrega de nuestras tierras a extranjeros, sin reclamos, con la complicidad de legisladores dispuestos, lo sabemos a vender el alma al diablo, en medio de una Patria sufrida por la pobreza, afectada mortalmente en la educación, la salud, por un gobierno que mancilla y reprime a jubilados y personas con discapacidad en pos del pago de la deuda infame al FMI, en estos días del partido, un buque de guerra inglés navegó aguas argentinas sin que el gobierno reclamara nada al respecto. En estos días en los que el partido fue jugado también, además, por sobre todo, para exponer al mundo que la potencia colonial que ocupa de manera ilegal, un cuarto de su territorio, según las estimaciones geopolíticas, el Reino Unido proyecta su posesión sobre tierra y mar argentinos que equivalen a una cuarta parte, un área que incluye las Islas Malvinas, las Islas Georgia del Sur, las islas Sándwich del sur y los espacios marítimos que la orbitan, una superficie mayor que la de países como Francia o España, mantiene su dominio sobre ellas pese a que están en el Mar Argentino y que además, están a más de 13.000 kilómetros de su propio estado nación. Y esa realidad abrumadora, injusta, esa herida abierta que los argentinos cargamos por generaciones, pretendía ocultar la FIFA, los yanquis y la penosa Ministra de seguridad argentina al apoyar la prohibición de llevar banderas que la expresaran. Pretensión de tapar el sol con un dedo con la excusa de censurar mensajes políticos como si el maltrato a los iraníes y el racismo, como si la intromisión mafiosa de Trump reponiendo a un jugador norteamericano que había sido expulsado, como si la penetración más obscena del capitalismo no fueran mensajes políticos, como si fuera posible un escéptico escenario apolítico. Por fortuna los jugadores desplegaron con valentía la bandera que tanto quisieron silenciar: “las Malvinas son argentinas” decía su inscripción reivindicatoria, portada por varios jugadores. Un partido de fútbol no es&nbsp;solo un partido de fútbol, como el gol de Maradona, mítico gol, no fue solo eso- como escuché en estos días- sino también, además y, sobre todo,&nbsp;un hecho político. Una alegría lo es, lo dijo el increíble Messi, dijo que es consciente del valor que tiene esta felicidad que el futbol regala al sufrido pueblo, dijo, aquel que no llega a fin de mes, al que sufre la desocupación, pero que tiene este desahogo, esta celebración invalorable gracias a un equipo que nos representa, por su garra, por su juego, por su resiliencia, por su identificación con el público, porque finalmente, y contra las sanciones que seguramente recibirán, pudieron gritar bien fuerte: “Las Malvinas son argentinas”...y el país también.</p><p>EL PARTIDO</p><p>El poder exigeOlvidarse deNegros, iraníes y lumumbasDe la mano de un dios en retiradaY de un diente, su trofeoRenegarLas reivindicacionesLas banderasIzar la dignidadBajar los brazosCapitularOlvidar los pibesCallar las vocesEntregarEntregarseSalir perdiendoDesde el vestuarioPero estatuas vivientes, mochilasAfros multiplicados y banderas desplegadasSe rebelaron, se rebelaron</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/kSClP3JQZfobS2cCrEpDQUXAkqM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Escribo esta nota el jueves bajo el estado de embriaguez emocional que sucede a un triunfo histórico. Argentina ganó un partido épico en semifinales a Inglaterra 2 a 1 y, es consenso que no fue “un partido más”, fue “el partido”.]]>
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                                <updated>2026-07-18T09:15:04+00:00</updated>
                <published>2026-07-18T09:15:00+00:00</published>
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            El fútbol como teatro de la vida
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8IefBQzNNDG1peGC35B7WIOkUmA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>El hincha de fútbol es un espectador de ese tipo, no es ajeno a la representación, por el contrario, forma parte de ella. En el teatro, o en el cine, la identificación con los personajes nos hace reír o llorar, pero guardamos la distancia, sabemos que lo que se desarrolla en el escenario o en la pantalla es un “como sí”, incluso podemos reflexionar acerca de los motivos por los que nos emocionamos. Al contrario, en el hincha hay una identificación masiva, no es que el equipo lo representa, es él. Soy argentino dice. Es el mecanismo que posibilita&nbsp;compensar frustraciones e infortunios, si nos sentimos, por un rato, los mejores del mundo. La motivación máxima de la contienda, es la tensión de la incertidumbre que lo vuelve epopeya o tragedia en un segundo. Es una obra sin guión, se va escribiendo al instante, con el público como parte fundamental, con un rol protagónico. El pensamiento mágico intenta controlar el destino con cábalas y supersticiones. Un segundo, una milésima de segundos, da paso a la alegría exultante o a la depresión más desgraciada, aún más un desahogo bestial puede ser recusado inmediatamente por el VAR. Literalmente, fuera de juego. En nuestro país el estereotipo del hincha se construyó definitivamente en la película del mismo nombre, protagonizada por Enrique Santos Discépolo, estrenada en 1951, poco antes de su triste muerte. &nbsp;Es la historia del ñato, trabajador mecánico, hincha fanático de fútbol que encuentra el sentido de su vida en alentar a su club Victoria, al punto de postergar indefinidamente el casamiento con su eterna novia: “primero son los colores del club, después los macaneos amorosos”. Al límite de la alienación, el ñato dice: “Y para qué trabaja uno sino es para ir los domingos y romperse los pulmones a las tribunas hinchando por un ideal? ¿O es que eso no vale nada? ¿Qué sería del futbol sin el hincha? El hincha es todo en la vida”. &nbsp;El futbolista, como el otro protagonista del drama, asume, a su vez, el rol adjudicado, de ídolo o chivo expiatorio. Será héroe o villano en cuestión de minutos. Es, además, como Garibaldi, el centrorfoward que murió al amanecer, un esclavo multimillonario, una pobre mercancía. A veces el cautivo se revela. Se cansa y rompe las cadenas, como&nbsp;Mbappé&nbsp;que se ha negado a participar de las publicidades de juego virtual o de comida chatarra. La ludopatía destruye la vida de demasiados jóvenes, sobre todo los más humildes, como los habitantes de su barrio de origen, ha dicho, como para prestarse a esa obscenidad. No tengo dudas que Diego se hubiera alineado a esos principios, sin embargo, han mancillado su imagen. &nbsp;En este mundial que se presenta como un teatro de la vida, una de las formas de la epopeya más celebrada&nbsp;ha sido la resistencia a la opresión como forma de la dignidad, signo saludable. Es el caso de Cabo Verde o de Paraguay. Los africanos por ejemplo han hecho un gran quilombo contra los españoles que no lograron doblegarlo. &nbsp;Los paraguayos se defendieron hasta el triunfo frente a Alemania y perdieron con Francia por la mínima. Fueron vencidos, pero no derrotados como en la épica resistencia de la triple infamia cuyos ecos reaparecen fantasmales como marca de identidad guaraní, en el honor y el heroísmo. Otro que se introdujo en una especie de shakesperiana &nbsp;escena sobre la escena fue Trump, exhibiendo el triste papel de quien no respeta las reglas del juego, interponiendo &nbsp;su obsceno poder para anular una decisión arbitral, para negar la ley &nbsp;e imponer su bárbaro capricho, reponiendo un jugador expulsado y para que no faltara títere sin cabeza se coló su director técnico, un argentino que olvidó su idioma en el cenit del retablo, muñeco de trapo postulado para el Oscar de la entrega y el cipayismo, con grandes chances de un triunfo patético. Cómo será de fascinante el fútbol que nos atrapa sin importarnos que el&nbsp;principal país organizador secuestra Presidentes, bombardea criminal&nbsp;países para saquearlos, prescindiendo de las leyes y violando soberanías, una tragedia mundial posibilitada por el silencio cómplice de la mayoría, empezando por la FIFA, que excluyó a Rusia por estar en guerra con Ucrania en un cínico doble estándar a la vista de todos. &nbsp;Todo muy actual y sin embargo, no es la primera vez que la función del abuso, de la destrucción de la legalidad, se filtra en el teatrillo del deporte. &nbsp;En el mundial del 1934 Mussolini apretó árbitros y jugadores para que Italia saliera campeón, nacionalizó estrellas como Luis Monti, un crack&nbsp;argentino subcampeón del 30, que declaró más tarde que “si ganaba en Montevideo me mataban, y si perdía en Italia, me mataban”. Más cercana en el tiempo y en la tristeza está la imagen de Videla, el genocida argentino, entrando al vestuario de la selección de Perú minutos antes del partido en el que nuestra selección tenía que ganar por cuatro goles y finalmente hizo seis. Fue un mundial aprovechado por la propaganda oficial para ocultar, con la pasión del fútbol, los secuestros, las torturas y las desapariciones que tenían lugar a pocas cuadras del Estadio.Por último, como si no bastara que la dimensión lúdica apenas disimule el carácter trágico de estos acontecimientos, el martes pasado la selección argentina produjo una obra maestra del suspenso que dejó al borde del infarto a sus hinchas. Puso en escena una alegoría magistral de nuestro momento histórico, de nuestra tragedia y de nuestra esperanza. Hundidos en la desazón que parecía definitiva, el equipo remontó una derrota en diez minutos. Esa limpia metáfora de la resiliencia frente a las adversidades más terribles, nos señala un camino en estas horas tan difíciles, tan dolorosas que vive y que muere, el pueblo argentino. Fui a la plaza y vi a la gente saltando y gritando, la alegría y la fiesta, la expansión y el desahogo, gente feliz por un rato. Mientras me dejaba arrastrar por la danza gozosa y desordenada, exultante y eufórica, embriagada de ilusión, pensé en la pobreza, en los trabajadores despedidos de la municipalidad, pensé en el gordo pobre gordo que está cana, en su suerte, en su destino como desamparo, en todos los presos de la pobreza, de la injusticia, en un país donde la corrupción del Poder se burla en cascadas, vi risas y llantos desencajados, pensé en la felicidad y en el hambre, pensé en que la alegría, el encuentro, el abrazo con el otro descontrolado, la resistencia, la lucha y la esperanza, es el horizonte que nos espera, pensé en la fe que nos debemos para revertir la derrota que sufrimos día a día. Pensé que jugamos de nuevo hoy sábado, que tal vez otra vez sintamos esa unidad maravillosa que nos hermana, en esa ilusión del fútbol que nos desafía a convertir en realidad. Salté, me abracé y pensé que hoy volvemos a jugar. Reí, me abracé y grité ¡Vamos Argentina! Que la victoria está cerca, está llegando.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8IefBQzNNDG1peGC35B7WIOkUmA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky_1.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El gauchaje salta al escenario, faca en mano, para defender a Juan Moreira. Como el Sargento Cruz, no consienten que se mate así a un valiente. La obra de teatro, desarrollada en el medio del campo, culmina abruptamente con el forcejeo entre actores y público. Es una anécdota que narra Moffatt en “Psicoterapia del oprimido”.]]>
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                                <updated>2026-07-11T09:15:04+00:00</updated>
                <published>2026-07-11T09:15:00+00:00</published>
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            Roca en las venas: no hay salud mental sin pan y sin trabajo
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wHS_H8TN9d44ePY3eRq8SEgy9ow=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Fui por un acto de responsabilidad ya que soy miembro de una red de vecinos voluntarios que se conoce en la ciudad como “Lazos en red” pero, como lo manifesté allí, con pocas expectativas de que un programa de estas características fuera posible en un gobierno que ajusta y despide trabajadores y desarrollado por una institución, el Centro de Fortalecimiento social que ha despedido profesionales, cerrado programas y adelgazado proyectos comunitarios. Es que expliqué a los Concejales, la salud mental no es una isla en la que el equilibrio emocional manifiesta un estado anímico abstraído de las condiciones concretas de existencia del ser humano, sino que no puede desligarse de las mismas. No hay salud mental, no hay posibilidades de prevenir las conductas autodestructivas si no hay trabajo, si no hay condiciones de vida que satisfagan las necesidades humanas, si las personas cotidianamente revuelven basura para poder comer, si la angustia social desborda porque nuestros vecinos, la mayoría, tiene dificultades de llegar a fin de mes. El suicidio, continué, es un fenómeno multicausal y multidimensional, por lo que más allá de los dispositivos técnicos que contenía el proyecto de ordenanza, por otro lado, muy completo, el mejor programa de prevención era una política que incluya el bienestar de todos, sin exclusiones. Sobre todo, la dimensión del trabajo como articulador de las posibilidades de subsistencia biológica, del desarrollo de la identidad, la autoestima y la vida social, es un fundamento indispensable para crear las condiciones básicas de salud mental. Llevé a esa reunión, a tal fin, un libro de Miguel Orellano “Trabajo, desocupación y suicidio” en el que despliega una sesuda y contundente investigación que no deja dudas acerca de esta relación, corroborada además por las estadísticas que incrementan las tasas de suicidios en las etapas de crisis económicas, sociales, políticas, culturales y éticas en nuestra historia, en la que la década infame es, según lo ha estudiado Norberto Galasso, paradigmática. Según lo había intuido los concejales oficialistas no coincidieron con mi visión y expresaron que al no tener recursos estaban lejos de concretar el proyecto y sólo iban a hacer “algo chiquito pero operativo” para afrontar un problema tan inmenso que representa la expresión sintomática más grave de la salud mental en nuestra provincia y en nuestra ciudad. Ahora que en estos días ha sido noticia el despido de cien trabajadores del Municipio local, llegando a cifras que se aproximan a 400 en lo que va de la gestión municipal, la preocupación por el impacto en la salud mental de la población también se multiplica. La pérdida del empleo, la desocupación, a la que en estos casos se le ha agregado el condimento cruel de la notificación de los despidos por wasap o información impersonal dejada debajo de la puerta, no solo agrava el cuadro de las condiciones de la salud mental, sino que ya amenaza las posibilidades de la vida misma. El estado municipal despide trabajadores como si fueran números sin tener en cuenta que detrás de cada despido hay una tragedia. Esa situación dramática ha sido contada en la historia de distintas formas, siendo el arte una de las vías privilegiadas. Una de las obras más extraordinarias en ese sentido es la pintura de Ernesto de la Cárcova que se llama “Sin pan y sin trabajo” de 1894. Aparece en ella un matrimonio obrero en una habitación precaria, la madre amamanta un bebé con expresión de desesperanza, el padre indignado e impotente golpea la mesa mientras observa por la ventana a la policía montada reprimiendo una manifestación frente a una fábrica sin chimeneas. Esa &nbsp;maravilla que se prolonga en su temática realista en la obra “manifestación” de Antonio Berni en la década del 30- en la que un grupo de obreros sostienen un cartel pidiendo “pan y trabajo”- y “Desocupados” que refleja en el rostro la angustia indecible del desempleado, sintetiza una época que se inauguró con la Presidencia de Julio Argentino Roca, quien no solo organizó la nación exterminando pueblos originarios, completando &nbsp;lo que constituyó uno de los mayores genocidios de la historia de la humanidad, sino, además, sobre la base de un modelo agro-exportador oligárquico que construyó un país para pocos, empujando a la miseria a los trabajadores. Un país dependiente y semi-colonial que concentraba la riqueza en pocas manos y que solo era posible en base a la explotación laboral y la represión de los obreros. Ese orden queda plasmado en la ley de residencia, que expulsaba a los inmigrantes que lo cuestionaran (1902) y en el “informe sobre la situación de la clase obrera en Argentina”, que deja claro los niveles impúdicos de explotación laboral que realiza Bialet Massé (1904). Ambos expedientes se concretan durante el gobierno de Julio Argentino Roca. Traigo esta referencia porque la semana pasada el Concejo deliberante local designó como “Julio Argentino Roca” a la Avenida de la Costanera Nebel, lo que muchos vecinos vivieron como un agravio a un lugar tan bello. Queda claro, en las políticas de ajuste, despidos, pobreza que desarrollan,&nbsp;porqué&nbsp;el modelo de Roca que expresa una política para pocos, y una exclusión “sin pan y sin trabajo” para los trabajadores y el pueblo, los representa cabalmente.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wHS_H8TN9d44ePY3eRq8SEgy9ow=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/magazine_brodsky.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Hace poco más de un mes concurrí a una reunión de comisión del Concejo deliberante de Concordia, invitado a dar opinión sobre un proyecto de ordenanza de un programa de prevención del suicidio presentado por el Concejal Bovino.]]>
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            El racismo en la Argentina
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/BPPuH5Iks4jGvqs9lcM-pzVWFuA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/el_racismo_en_la_argentina.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Los africanos fueron “cazados” por los bárbaros portugueses, ingleses, holandeses etc. para suplir en América la mano de obra esclava agotada de los pueblos originarios. Para que los europeos saquearan las riquezas de América que fue la materia prima de su revolución industrial. Esa explotación brutal, ese genocidio de siglos, se hizo en nombre de la civilización y la religión cristiana. Así el racismo, tal como lo definió la ONU en 1978 como “toda teoría que invoque una superioridad o una inferioridad intrínseca de grupos raciales o étnicos, que dé a unos el derecho a dominar o eliminar a los demás presuntamente inferior”, fue una necesidad estructural del capitalismo y la acumulación originaria de capital. En lo que hoy es Argentina, el ingreso sistemático de africanos transportado como esclavos al puerto de Buenos Aires, comenzó en 1580. La mayoría provenía de Senegal, Gambia, Sierra Leona Ghana y Angola. Víctimas del hacinamiento, el hambre, la tortura y las enfermedades, los que sobrevivían cuando llegaban eran encerrados en galpones de la zona de Retiro para ser vendidos. Hasta pasada la segunda mitad del siglo XIX los afrodescendientes constituían uno de cuatro habitantes de nuestro país, llegando al 80% de la población en Santiago del Estero y la mitad en Tucumán. Esos datos refutan las intenciones de invisibilización o el ejercicio de la desmemoria de la historia oficial y sus portavoces, cuando pretenden silenciar el exterminio al que fueron sometidos los pueblos originarios y los seres humanos esclavizados por los europeos en África. No otra cosa significa las expresiones del Presidente riojano que dijo que en Argentina no hay problema de racismo como en Brasil porque nunca hubo negros, o Alberto Fernández cuando manifestó la famosa frase que los “argentinos descendemos de los barcos”, negando expresamente la existencia de los afroargentinos y su destino. Ellos fueron diezmados como carne de cañón en las guerras de la independencia, de la que conformaban el mayor número de soldados del ejército, hecho también borrado de la historia oficial. Otra parte fue enviada a pelear por los intereses británicos en la llamada guerra de la triple alianza (llamada por Alberdi de la “triple infamia”) contienda criminal fratricida contra el pueblo guaraní de Solano López porque quiso intentar un desarrollo económico e industrial independiente que incomodaba el proyecto de Inglaterra, y fue muerta en esa cruel e infame guerra, durante el gobierno de Sarmiento. El sanjuanino compartía el concepto de inferioridad racial de los negros, paradigma europeo fundamental para “justificar” la esclavitud y el genocidio de los africanos, al igual que la intelectualidad y los referentes de la ciencia positiva de entonces, como José Ingenieros que llegó a concebir a los africanos como subhumanos y a la historia no como una lucha de clases, sino como una lucha de razas. Gran parte de la población afro descendiente fue dejada morir víctima de la epidemia de fiebre amarilla. Sarmiento, Presidente de la república por entonces, huyó para salvarse de la peste. El ejército cercó a los afrorgentinos en el sur, donde murieron masivamente. Así el exterminio ocultado por la historia escrita por los responsables. En algunos sectores sociales de la Argentina se designa hoy como “negro”, de un modo discriminatorio, a las personas que habitan los barrios empobrecidos. Enrique Carptinero dice que el significante “negro” se desplazó como termino de descalificación racial desde los afroargentinos a los trabajadores que migraron de las provincias a los grandes centros urbanos, como producto del desarrollo industrial que, en lo político, dio origen al peronismo y, entre otros, al calificativo peyorativo de “cabecita negra”, que Eva Perón re- significó desde la ternura. Así a Maradona muchos sectores lo disfrutaban por su talento, pero despreciaron siempre su origen humilde. El brillante pianista Miguel Ángel Estrella contaba que durante la tortura que sufrió en la última dictadura cívico militar le decían:” vos nunca más vas a tocar el piano. Porque vos no sos guerrillero, pero sos algo peor: con tu piano y tu sonrisa te metés a la negrada en el bolsillo y les hacés creer a los negros que pueden escuchar Beethoven.&nbsp; Bajo ese nuevo formato de un viejo paradigma supremacista y racialista, la palabra “negro”, dicha como un insulto a los trabajadores y a los pobres, con la carga del estigma y desprecio, inferiorizándolos como brutos, ladrones, haraganes, violentos, fueron construyéndolos como enemigos y justificando, al igual que con la esclavitud, su explotación laboral. Los llamados por ciertas clases sociales “negros” en la actualidad, heredaron desprecio transferido y la discriminación que sufrieron los&nbsp; afros, realidad negada&nbsp; como dijimos por la historia oficial.</p><p>Hoy esa discriminación está naturalizada y arraigada en la diferenciación que se produce en escuelas, instituciones de salud y hasta en las cárceles, producto de la selección del sistema penal. En la discriminación solapada en los derechos de admisión, en las detenciones por “portación de cara” y promovida por los lugares VIP dentro y fuera de los boliches, entre múltiples de otras manifestaciones, comenzando por el lenguaje, trampa siempre eficaz del racismo que nombra y asocia todo lo abyecto a lo oscuro y todo lo virtuoso y puro a lo blanco, que designa como “color piel” por ejemplo al rosado, o “personas de color” a las personas de piel negra, como si el resto no lo tuviera. No hay futuro, no hay destino de humanización en una sociedad racista, no hay posibilidades de humanismo en una comunidad en la que se sigan aceptando naturalmente esas formas de violencia discriminatoria y estas reflexiones van en el sentido de la necesidad de una urgente toma de consciencia, de deconstrucción y cuestionamiento de tan penosa situación.</p><p>Fuentes:</p><p>- Enrique Carpintero; Discurso racista de invisibilización de los afroargentinos –; Revista Topia n°74 agosto/2015</p><p>- Valko, Marcelo; Esclavitud y afro descendientes – acerca del genocidio en América – Ediciones Continente.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/BPPuH5Iks4jGvqs9lcM-pzVWFuA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/el_racismo_en_la_argentina.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Los africanos fueron “cazados” por los bárbaros portugueses, ingleses, holandeses etc. para suplir en América la mano de obra esclava agotada de los p...]]>
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            Ojalá que en el mundial se arme más quilombo
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/e-uVeEDl7J1VYFOe9NISZSIF-T8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/ojala_que_en_el_mundial_se_arme_mas_quilombo.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>El fútbol escenifica la vida, la historia, las luchas. Es metáfora y alegoría, y en este mundial se destaca la participación de futbolistas negros que la despliegan de todos los modos, por ejemplo, en el teatro del juego. Así, en el partido entre España y Cabo verde, latió el espíritu del quilombo. Los españoles sitiaron el área de los africanos con el carácter decidido del colonizador, seguros de superioridad fueron a la conquista del triunfo. Pero se encontraron con Vozinha. Pero se encontraron con la oposición obstinada, con la fuerza coordinada, con la defensa conmovedora de los africanos. Cada revolcón del arquero era una emoción, un renovado&nbsp;sentimiento de epopeya. Aquel&nbsp;que guió a los negros, a los hombres esclavizados, a la lucha por la libertad. Porque no es cierto que hubo una mansa resignación de la esclavitud durante el genocidio de siglos en los que&nbsp;Europa, en nombre de la civilización, ejerció la mayor brutalidad y despojó de humanidad a millones de personas que cosificó y explotó para construir sus riquezas. Acudió a la religión, a la cruz -los negros no tenían alma-, al racismo-los negros eran inferiores- a las peores excusas para “justificar” el sometimiento cruel de vastos grupos humanos. Hasta Bartolomé de las casas, defensor de los indios, sugirió su reemplazo por la mano de obra esclava, porque diezmados los pueblos originarios de América, el combustible de la acumulación originaria del&nbsp;capital, la extracción y el robo y el saqueo de las riquezas, también se terminaba. Así los portugueses “cazaron” seres humanos de Cabo verde y de toda la rica y variada geografía africana para esclavizarlos. No hubo dócil aceptación de la explotación ni del genocidio. Los negros armaban quilombo, que eran lugares, espacios geográficos construidos por los fugitivos de las plantaciones. Espacios de resistencia y libertad que la historia oculta, pero que el fútbol pone en acto a través de sus símbolos. El mayor de los quilombos fue “Palmares” en Pernambuco, Brasil,&nbsp;territorio libre que resistía los embates de los bandeirantes y los colonizadores portugueses. Durante por lo menos un siglo desarrollaron un gobierno comunal emancipado. El quilombo tiene el significado de la libertad, solo a los ojos del colonizador fue adquirió&nbsp;luego el sentido de desorden y confusión, como caos y hasta como un lugar con connotaciones sexuales degradadas. Sin embargo, se conservó el sentido de la expresión “hacer quilombo” que equivale a la consigna que lanzó al Mundo el Papa Francisco de “hacer lío”.</p><p>La república democrática del Congo metió en un quilombo a su vez a Portugal y le empató uno a uno. Resistencia y dignidad son las banderas de estos africanos que están brillando en las narices de un Imperio brutal, asesino, racista. Reivindicando su lucha histórica de liberación, llenando de gestos que los organizadores intentan tapar, pero que salen a la luz inevitablemente, como el hincha que acompaña a la delegación congolesa que se convierte en estatua viviente de Patrice Lumumba ni bien comienza el partido, los 90 minutos eternizando un hombre extraordinario, con la consigna “Lumumba vive”. Esos muertos, esos héroes, esos mártires que los opresores del mundo quieren enterrar, reaparecen como fantasmas de la conciencia del pueblo, de la emancipación, esos muertos “que no paran de nacer” como dice del “Che”, que luchó por la liberación del Congo también, la bella canción de la Bersuit. Del mismo modo Lumumba fue atrozmente asesinado en su lucha por la unidad de África&nbsp;y la libertad de su pueblo, más bien universal, porque no anidaba el odio ni la violencia, sino el ideal de la dignidad humana, por los negros y por los blancos, por la multiplicidad de colores y etnias que conforman la humanidad, por la hermandad de los pueblos, sin opresores y oprimidos.</p><p>Estas escenas que pueblan de sentido trascendente &nbsp;el escenario del mundo, en un torneo de fútbol donde el planeta pone sus ojos, es tan importante como la denuncia a &nbsp;su principal anfitrión que maltrata deliberadamente, que intenta humillar a la selección de Irán, poniéndolo en condiciones de segregación y discriminación flagrante respecto del resto de los equipos, ante el silencio todavía cómplice de todos, impidiéndoles que concentren en tierra estadounidense, haciéndolos viajar desde México el mismo día del partido, y retornar al finalizar el encuentro, sin descanso ni compasión, mostrando las garras de la violencia y la xenofobia que configuran el ADN del imperio. Es que el principal país organizador ha secuestrado un presidente latinoamericano y apoya genocidios&nbsp;y hace guerras en las que mata sin piedad, a hombres, mujeres, ancianos y niños, el que recordó la selección de Irán cuando posó con las mochilas que representaban a los 175 niños fallecidos en el ataque de Minab.De otro modo, tal vez, pero no menos quilombero, ha exhibido mensajes políticos contundentes “el loco” Bielsa, el sensacional entrenador de la Selección&nbsp;uruguaya. Tan loco&nbsp;como las Madres de Plaza de mayo cuando denunciaron en el Mundial 78 los secuestros, torturas y desapariciones que se concretaban a pocos metros del estadio, posó durante la sesión fotográfica oficial de la FIFA, manteniendo la mirada hacia el suelo. Gesto de un loco genial, rechazó las críticas bajo el argumento de que los profesionales del deporte no tienen la obligación de actuar como “maniquíes” o modelos para complacer exigencias estéticas e institucionales sin fundamentos reales. El gesto y las declaraciones del rosarino expusieron una abierta resistencia contra la espectacularización y mercantilización del futbol moderno, defendiendo la autenticidad y dignidad del trabajador del deporte frente a las imposiciones comerciales de las corporaciones y los grandes centros de poder mediático. Ese hermoso quilombo lo había hecho ya, desde los inicios del “profesionalismo”, una gran obra de teatro: “El centrofoward murió al amanecer”, de Agustín Cuzzani, que narra la historia de Arístides Garibaldi, goleador de un equipo de barrio que se sacrifica para salvar las arcas de su club que lo vende, no a un poderoso equipo, sino a un maniático coleccionista de “rarezas”, bailarinas, filósofos, famosos talentos para exhibir en su galería frente a millonarios y &nbsp;admirados espectadores, reduciendo al humano, al trabajador a una torpe brillantina del capital.</p><p>Finalmente está nuestra selección, está Messi, desplegando belleza, perfección en el juego, una armonía y una estética que no pudo ser logrado sino a través de la creación de un grupo en el que se evidencia la amistad, la cooperación, los nobles sentimientos de lo colectivo, frente al individualismo salvaje, equipo que juega incluso, con una ética que va en contra de algunas declaraciones políticas de sus jugadores, un equipo maravilloso que parece un espejo invertido de las miserias del país que representa, un país hundido en la pobreza, en la frustración y en una apatía que se nutre de la resignación y la tristeza, de la que se solo se sale con resistencia y lucha por la libertad y la dignidad, es decir, decidida e inevitablemente, haciendo quilombo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/e-uVeEDl7J1VYFOe9NISZSIF-T8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/ojala_que_en_el_mundial_se_arme_mas_quilombo.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El fútbol escenifica la vida, la historia, las luchas. Es metáfora y alegoría, y en este mundial se destaca la participación de futbolistas negros que...]]>
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            El mundial del horror
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Zuk8_HyXs6CkLXW8JOQ3H9cJJro=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/el_mundial_del_horror.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuando el balón&nbsp;comienza a circular en los mundiales de fútbol, los hinchas quedamos hipnotizados por la pasión que despierta ese objeto, la pelota, que tan bien analizó Enrique Pichón Riviere. El creador de la Psicología social analizó la fascinación mágica que ejerce la pelota a la que definió como un símbolo universal de perfección que,&nbsp;por su forma esférica y su excelencia, remite a los símbolos más antiguos de la humanidad, aquella&nbsp;que se convierte en objeto de la disputa y elemento capaz de generar magia, euforia y catarsis. Se detiene el Maestro incluso en el acto de la devolución, cuando la pelota escapa de los límites de una cancha improvisada, una plaza o un parque y con cierta complicidad secreta llega a nuestros pies. &nbsp;Los sentimientos de placer, importancia, aprobación y cuidado estético conque llevamos a cabo el reintegro, deja en claro de que no se trata de un vínculo simple el que se establece con la esfera. Así que hechizados por la pelota los hinchas nos enceguecemos el tiempo que dura el Mundial, tomando el aliento a nuestra selección casi como un acto de patriotismo. Lo indudable es que en la identificación con los ídolos y con el equipo, desplazamos la expectativa de gratificación que un mundo alienado y alienante nos impide en las diversas áreas de nuestra cotidianeidad, otra vez según Pichón, el trabajo, la familia y el tiempo libre. Esa parece ser la razón por la cual la euforia es desmedida cuando se trata del triunfo, porque explota allí una expectativa de logro desplazado, del mismo modo que estallan las frustraciones cuando las derrotas nos muestran el rostro descarnado del fracaso colectivo depositado en los jugadores. &nbsp; Algunos dicen que los gobiernos aprovechan los mundiales de fútbol para ejecutar medidas antipopulares. Creo que es una idea un poco pretensiosa, los gobernantes han demostrado que pueden llevar a cabo las peores políticas, sin problema, en los cuatro años intermedios, aquellos que separan un Mundial de otro. De todos modos, es cierto que la pelota y el hincha son figuras clave, este último personaje fue caracterizado de manera genial por Enrique Santos Discépolo en una película en la que hace el papel del ñato, hincha fanático de fútbol que encuentra el sentido de su vida en alentar, seguir y colaborar con el club de sus amores, el club Victoria, al punto de postergar indefinidamente el casamiento con su eterna novia porque “primero son los colores del club, después los macaneos amorosos”. El hincha es una figura ambigua, por un lado portador de una nobleza y una lealtad romántica, conmovedora que trasciende el deporte y se traslada a otros ámbitos, como lo comprobamos con aquellos que acompañaron en su momento a las marchas de jubilados hambreados, reprimidos &nbsp;y apaleados, aquellos que la maquinaria mediática tachó de barras bravas, como presas a su vez, y tal vez por las mismas razones, de una cierta ingenuidad que les dificulta comprender las dimensiones económicas, sociales políticas y hasta antropológicas que atraviesa al más popular de los deportes. Es curioso que casi por la misma época en que se realizó la película de discépolo sobre el hincha (1951), otra obra monumental, esta vez de teatro, pero nuevamente el arte, exhibiera al desnudo el rol del dinero en el fútbol. En efecto, la obra de Agustín Cuzzani&nbsp;“El centrofoward murió al amanecer” es escrita en 1955 y narra la historia de un glorioso goleador que es vendido a un coleccionista de rarezas para salvar las arcas del club. El fútbol es un negocio que reduce al hombre a una mercancía, que puede ser esclavizada o explotada más allá de los contratos millonarios, se trata de hombres que se compran y se venden, o incluso, como en el caso de Arístides Garibaldi, ídolo del Nahuel Atlhetic Club, que es degradado a objeto de colección. El fútbol no es ajeno,-qué va- a la política y casi desde sus inicios, en el año 1934 Mussolini lo usó como propaganda, amenazando a árbitros y jugadores, propios y extraños para asegurarse el éxito, de ese modo no es extraño que Italia haya ganado ese Mundial y tal vez por el efecto radiactivo del miedo, también el siguiente, de tal modo que hizo decir, no sin un grave dramatismo, &nbsp;al infortunado Luis Monti que jugó en el 30 para Argentina y en el 34 para la azurra que “si ganaba la final &nbsp;en Montevideo me mataban, y si perdía la final en Italia, me mataban”. Los Mundiales se suspendieron por la segunda guerra mundial, lo que no significa que el fútbol, en el marco de la tragedia&nbsp;del Nazismo, no haya aportado horrorosas experiencias, como el tristísimo “partido de la muerte”, cuando los jugadores ucranianos les ganaron a los alemanes sabiendo que el precio sería la muerte, esta cara notable que tiene el hombre en sus múltiples rostros,&nbsp;en los que se muestra esplendoroso, también, el de la dignidad, una dignidad innegociable. Es así que pagaron el más elevado de los sentimientos humanos, si, la dignidad, con la tortura y la muerte en los campos de concentración. Esa experiencia de la utilización del fútbol, claro que no nos es ajena a los argentinos. El mundial 78 significó una experiencia tan espantosa que, vergonzosamente&nbsp;festejamos el triunfo en medio del más atroz Terrorismo de Estado de una dictadura genocida que secuestró, torturó y desapareció treinta mil seres humanos. Otra vez, en la experiencia más penosa que nos tocó vivir, el rostro más despreciable convivió con el del coraje maravilloso y admirable de las Madres de plaza de mayo que enfrentaron el silencio y el miedo reclamando al Mundo por los desaparecidos.Este Mundial que acaba de comenzar está también enrarecido por una atmósfera espeluznante, bajo la apariencia de una normalidad deportiva. Desde el vamos no participa Rusia, sancionado por la FIFA por haber emprendido la guerra con Ucrania, y sí lo organiza, sin que a la Federación Mundial del Futbol se le mueva un pelo por la contradicción y el doble estándar , el mayor terrorista del Mundo que arroja bombas y asesina ancianos, niños, mujeres, seres humanos, para apropiarse de sus riquezas, &nbsp;sin piedad, secuestra presidentes constitucionales, viola la ley y los consensos internacionales descaradamente, y asesina sin piedad a sus propios ciudadanos cuando se oponen a la barbarie. El máximo organizador es el gobierno de&nbsp;un país que promueve el racismo y la xenofobia y que ha amenazado con guerras e invasiones incluso a sus socios en la organización, como ha sucedido, al menos, con México. Es aún más inverosímil que, como si nada sucediera, participe del Mundial la selección iraní, representante de un país agredido bélicamente por los Estados Unidos, y que incluso no pueda alojarse allí, donde jugará los partidos, sino que tenga que concentrar en el país azteca y viajar cada vez que juegue en el norte de América. Es probable que cuando empiece a rodar la pelota, esa fascinación compleja que el futbol genera nos haga olvidar de estas circunstancias tan graves, pero es cierto que por ahora no nos despierta las pasiones de otrora, las ansias y expectativas que promueve este hermoso deporte porque sin duda estamos en presencia de un acontecimiento al que no sería descabellado denominar&nbsp;Mundial del horror.</p>]]>
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                <published>2026-06-13T09:30:00+00:00</published>
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            PISA PISUELA: EL ABRAZO DEL ALMA
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                <![CDATA[Sergio Brodsky]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DArhEUaHwwIyyFUOHkBosd_a2w8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/pisa_pisuela_el_abrazo_del_alma.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>“Son de verdad” exclama una niña, entre risas sonoras y caritas exultantes de decenas de chiquitos, cuando abraza a la actriz de esa obra de teatro, de ese cuento dramatizado sobre un perro, Saverio,&nbsp; que tiene una margarita en la cola, flor que le había brotado en otoño y &nbsp;que todos querían arrancar, porque era una margarita grande y&nbsp; una cocinera la precisaba para la torta, un muchacho para regalársela a su novia, el jardinero para plantarla en su jardín, y Saverio se resistía a los mordiscones,&nbsp; hasta que llegó una nena que&nbsp; le dijo que le quedaba hermosa, que no le iba a sacar la cola, que iban a jugar juntos y ella le iba a cuidar la cola. La obra la realizan Maestras Jardineras jubiladas,&nbsp; nucleadas en un grupo que se llama “Pisa Pisuela”, como el popular juego infantil, para preservar y mantener viva su esencia de maestras jardineras, aquello que no pueden dejar de ser, esa felicidad que conocieron en actividad y que hoy, ya libres de burocracias institucionales, disfrutan tanto como esos niños dichosos del amor que reciben y que como la margarita en cuestión, es semilla segura para adultos que cosecharán en sentimientos de amor y ternura, esa siembra magnífica. “Las Jardineras seguimos jugando”, dicen al unísono, en una entrevista imperdible que les hicimos en el programa “Tenemos que hablar” (Radio UNER, 97.3 que se emite hoy sábado a las 18). Las caritas y la alegría, la sorpresa de los niños, queda grabada para siempre en el corazón. “Mirá, la abuela viejita está bailando”, dice otro pequeño asombrado de los contorneos de la ancianita que había entrado encorvada y con bastón poco tiempo antes para contar el cuento, y que ahora, al ritmo de la música es puro movimiento. Esas anécdotas, plenas de dulzura, suceden en la escuela del &nbsp;Barrio “El silencio”, el 29 de mayo, un día después del día nacional de los jardines de infantes, pero la vienen desarrollando desde hace muchos años, en escuelas rurales, en jardines maternales, en todos los espacios donde las niñeces expanden sus corazones de pan y chocolate, desde que &nbsp;un grupo de Maestras de nivel inicial, todavía en actividad se reunían, mate de por medio, como lo siguen haciendo ahora, en la costanera de los pueblos originarios, ahí enfrente de la Prefectura, para continuar brindando a borbotones ese sentimiento que no conoce los tiempos ni&nbsp; los trámites jubilatorios, ese sentimiento de amor puro y bellísimo hacia los niños y que les &nbsp;vuelve con creces en ese ida y vuelta de corazones emocionados, ese cariño único y puro que llena el espíritu, de una alegría que se sale de los cuerpos y necesita expandirse, lleno de entusiasmo en el escenario que los congrega. Así se formó este maravilloso grupo, que ahora cuenta con 15 maestras, que lleva un contento mágico , como la caja de Graciela Umere &nbsp;del que extraen interminables objetos, pelucas, tacos y disfraces&nbsp; y del auto encantado y encantador, también&nbsp; de Graciela, que a veces se queda pero que vuelve a andar trasladando a todas, llevando, decía a &nbsp;miles de niños de nuestra ciudad, de los barrios castigados , un regocijo inolvidable, indeleble, que promueven el teatro, género difícil en la práctica jardinera, admiten, porque necesita mucha preparación, mucho ensayo, mucho vestuario, mucha escenografía&nbsp; etc.&nbsp; Y” para eso estamos las maestras jubiladas” , dicen muy motivadas,&nbsp; &nbsp;con obras profundísimas de grandes autores, que además acercan como literatura infantil a sus colegas en actividad,&nbsp; como&nbsp; “La vuelta a la manzana” de Hugo Midoni, “Doña disparate y bambuco” de María Elena Walsh , propiciando prácticas que ponen el foco &nbsp;en el encuentro afectivo, en la diversión, en la alegría, en la construcción de una subjetividad infantil que estimula la creatividad, la fantasía, la imaginación, la inteligencia, el juego. Esas experiencias extraordinarias y constitutivas de la riqueza psicológica, social y emocional de los niños y que se encuentran en grave crisis, como las risas y la diversión, no solo por la vulnerabilidad económica y social que sufren las familias, sino también por una tecnología que los absorbe y los empobrece en una trampa hipnótica, que los aliena y los despoja del tesoro inigualable de su creatividad. Además de los celulares, peligrosos chupetes electrónicos, vivenciamos una época en la que el juego es descalificado como una pérdida de tiempo, en detrimento de tareas y obligaciones y actividades de “preparación para la vida”, una época que quiere asociar el oro en polvo que es el juego a una dimensión improductiva cuando se induce al niño a “dejar de pavear”, justo cuando su fantasía comienza a trastocar maravillosamente esa realidad ruin, monótona y tediosa que todos vivimos y a la que nos esforzamos en introducirlos. No me refiero, obviamente a los juegos electrónicos que no merecen siquiera, creo, el nombre de juego, en tanto solo representan una respuesta pasiva y pasivizante a estímulos emitidos por la pantalla. Celulares que empobrecen la subjetividad, que vacían la imaginación y la inteligencia, generando poco a poco un universo de soledades híper conectadas, emociones desconectadas, aislamiento y apatía, &nbsp;despojando la niñez de los juegos verdaderos, aquellos que van creando psiquismo y posibilitando la elaboración y el procesamiento de situaciones traumáticas en la infancia, es decir, dificultades &nbsp;que el niño sufre pasivamente y que la actividad lúdica permite transformar activamente en formas de tramitación simbólica de&nbsp; esos malestares y angustias. Ahí está claro, como testigo de su valor, el ejemplo clásico del juego del fort-da, del nieto de Sigmund Freud. El niño de un año y medio que arrojaba el carretel haciéndolo desaparecer debajo de un mueble con la expresión ooooo (significando vete) y lo recogía haciéndolo reaparecer con el sonido de aaaaa (que significaba ven), juego con el que intentaba, según la genial interpretación del creador del Psicoanálisis, elaborar psíquicamente la ausencia de la madre cuando se iba a trabajar, estimulo desgarrador de la actividad lúdica. Así en su interior no quedaba inerme y a merced de esta ausencia traumática, sino que era él quien la decidía y manejaba, paso de la pasividad traumatizante a la actividad de elaboración simbólica que el juego posibilita. Del mismo modo tradicionales experiencias como las de contar cuentos a los niños antes de dormir escasean con la abrumadora presencia de las pantallas. Esa imaginación creadora que se abre en ese encuentro nocturno, afectivo, entre padres e hijos, pletórico de sueños, que van solidificando las relaciones de amor y nutriendo todas las funciones psico-emocionales, y que va cediendo con sus secuelas, al encuentro solitario con móviles que no devuelven otra cosa más que un espejo vaciado. Es por eso que esta hermosa experiencia que las “Pisa pisuela” han emprendido, tienen un valor y una significación extraordinaria, ejemplar, y por eso mismo, deseo dar a conocer a estas mujeres que apuestan a la felicidad de los niños como garantía de amor futuro, de horizonte prolífico, que no hacen alarde de una obra tan genial, que lo hacen con perfil bajo, con una humildad propia de su autenticidad, pero que creo que hay que destacar hoy, en un momento en que la barbarie, la violencia y la tristeza campean&nbsp; nuestra tierra, como un símbolo de esperanza, de sueño genuino de que otro mundo es posible. Muchas gracias y felicitaciones a: Silvia Belleza, Marita Loker, Cristina Tommasi, Josefina Janin, Graciela Umerez, Miky kremer, Silvia González, Miriam Rousset, Sonia López Berni, Mirta Weselak, María Lila Paoli, Rossana Versesi, Elisa Díaz, Blanca Figueroa y Nélida Pereyra.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DArhEUaHwwIyyFUOHkBosd_a2w8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/pisa_pisuela_el_abrazo_del_alma.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>“Son de verdad” exclama una niña, entre risas sonoras y caritas exultantes de decenas de chiquitos, cuando abraza a la actriz de esa obra de teatro, d...]]>
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                <published>2026-06-06T09:15:00+00:00</published>
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            Revolución y tortas fritas: Mariano Moreno, el hombre y la escuela
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/eagZhXHz7bonYf2NSh2ti45aDys=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/magazine_brodsky_4.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Una delegación de la Escuela Mariano Moreno lleva un cartel&nbsp;que exhibe frente al palco y a la ciudadanía, en el desfile del 25 de mayo. Dice: “Edificio propio”. Alude a un reclamo que la Escuela secundaria viene realizando, escuche bien, desde hace ¡26 años! Es que comparten edificio con la primaria, en condiciones de absoluta imposibilidad de dar clases. Polución sonora, hacinamiento, baños rebalsados, ausencia de espacios adecuados, son algunas de las condiciones que padece, injustamente, la comunidad educativa, que ha decidido ser digna del nombre y el legado que porta. Claro que no hay azar en el contexto en que se busca visibilizar la justa demanda, el desfile del 25 de mayo, que el Poder económico y político vacía a través del ritual&nbsp;y&nbsp;manda al bronce de la insignificancia a los próceres más incómodos. Porque sin dudas eso significó Mariano Moreno, líder de la Revolución de mayo de 1810, extraordinario hombre de la emancipación de la Patria, eso representa para los poderosos, para el liberalismo conservador que intenta ocultarlo: una incomodidad. Es que Moreno y sus ideas tienen una vigencia impresionante, de allí la inquietud, el embarazo que provoca. Un hombre que litigó contra la explotación de los indios en plena colonia y que concebía un desarrollo económico e industrial &nbsp;autónomo, independiente, promovido y dinamizado por un Estado que supliera la inexistente burguesía, a partir de los impuestos cobrados &nbsp;a las poderosas mineras, estableciendo una política igualitaria, considerando la concentración de la riqueza un obstáculo para el desarrollo, a las grandes fortunas como agua estancada que había que hacer fluir a través de su justa redistribución . Eso se desprende, dicho de memoria (de la lectura-no cito aquí literalmente- de la extraordinaria obra de Norberto Galasso: “Mariano Moreno, el sabiecito del sur”), del “Plan de operaciones” que elaboró como proyecto de gobierno revolucionario, para construir una nación soberana. Con algunas adaptaciones, laterales y secundarias, podríamos suscribirlo hoy. Su osadía, su compromiso revolucionario,&nbsp;le costó la vida, como a tantos grandes hombres de nuestra Patria Grande. La educación, fue para Moreno, un pilar. “Participó activamente en la creación de la biblioteca pública y se ocupó personalmente del fomento de la educación, porque como decía en un escrito: “Nada hay más digno de la atención de los magistrados que promover por todos los medios la mejora de la educación pública”, para lo cual promovió la redacción e impresión de un libro de texto, con las “nuevas ideas”, encargando a los cabildos “repartirlo gratuitamente a los niños pobres de todas las escuelas y obligar a los hijos de padres pudientes a que lo compren en la imprenta” (Felipe Pigna: Mariano Moreno Historias de nuestra historia). Introdujo el “Contrato social” de Rosseau por entregas en el periódico que fundó, precisamente “La Gazeta de Buenos Aires, en donde escribió: “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de estos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el Poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la junta que salga a la luz un nuevo periódico semana con el título de la Gazeta de Buenos Aires”. &nbsp;Consciente del alto nivel de analfabetismo en el pueblo, hacía leer el periódico en las misas. Nada más digno-repetimos-dijo Moreno, que promover por todos los medios la educación pública. Esa frase y toda la obra de Moreno en ese sentido, tiene una actualidad extraordinaria y asombrosa, cuando la educación pública, en todos sus niveles, es objeto de políticas cada vez más violentas de decidida destrucción. Los paros universitarios de esta semana y la toma de colegios pre universitarios en Buenos Aires son respuestas al incumplimiento por parte del gobierno nacional de la ley de presupuesto universitario, que daña a toda la comunidad y al destino futuro&nbsp;de nuestro país. No hay fiscal, ni corte suprema de Justicia, que parezca advertir que el delito que comete el poder ejecutivo, el Presidente de la Nación, Javier Milei, necesita una respuesta inmediata por las consecuencias graves que ocasiona. Tampoco los grandes medios de comunicación destacan este peligro, por el contrario, sobre todos los canales, diarios &nbsp;y radios de la derecha acosan y acusan a los estudiantes que luchan por sus derechos, quedando perplejos cuando los jóvenes contestan- con la lucidez y la honestidad de la que carecen esos periodistas- que no cumplir con el presupuesto universitario &nbsp;es un delito muchísimo mayor que una toma de colegio, que al fin y al cabo es una reacción ante la ausencia total del Estado en el cumplimiento de sus obligaciones. En todos los niveles de educación los salarios docentes están por debajo de la línea de la pobreza y de la indigencia en muchos casos. El reclamo por condiciones edilicias dignas de las escuelas públicas, no se reduce a la Escuela Moreno, que más que la excepción en ese sentido, constituye la regla. Del mismo modo las dificultades, por falta de insumos, de entregar la merienda a los chicos, no solo afecta a la Escuela Mariano Moreno, sino que abarca a la primaria N10 “Benito Garat” y a la secundaria N 30 “María Elena Walsh”. Sí, está leyendo bien, no pueden darles alimentos a los chicos porque el Estado no abona a los proveedores! Eso pasa en la ciudad de Concordia, mientras una circular de la Dirección de Comedores de la provincia de Entre Ríos sugiere no darles torta fritas a los chicos y buscar productos de menor costo y mejor composición nutricional como el bizcochuelo, entre otros tristes dislates. Esa circular contiene un perverso doble mensaje, donde la intención del ahorro a costa de los alimentos, convive con el supuesto propósito de mejor alimentar a los niños, en una sociedad en la que familias enteras se&nbsp;congregan a saciar el hambre en los contenedores de basura. Prohibir la torta frita, tradición ligada a nuestra historia y nuestra identidad, en el momento justo de la celebración de la revolución de mayo, contiene, tal vez otro mensaje, aún más doloroso, como el de profundizar la vivencia, como evidente proyecto, de la propia Patria, como un extranjero, de sentirnos extraños en nuestra propia casa, tomada.&nbsp;</p>]]>
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                <published>2026-05-30T09:15:00+00:00</published>
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